No me extraña que el brasileño Christian Gebara exigiera a Marc Murtra, presidente de Telefónica, que si quiere que vuelva a España como CEO de todo el Grupo, en sustitución de Emilio Gayo, debe permitirle que cambie a todo el equipo directivo. Al parecer, Marc Murtra continúa en la "mierda profunda"... según propia declaración.
Y así llega la nueva noticia en el Distrito C: Javier de Paz, el que manda en la operadora, más que el mismísimo presidente Murtra, en tanto que hombre de Zapatero, monarca de la compañía, esto es, el incombustible De Paz, el hombre que más hizo por la salida ominosa de José María Álvarez-Pallete, ha fichado como CEO de Movistar+ a Alfonso Gómez.
¿Quién es Alfonso? Pues el directivo de mejor relación personal con el caído Pallete, con el que fue coordinador de Telefónica para toda Hispanoamérica. Uno de los ‘zapatilleros’ que hacía ‘footing' por el Distrito C en pos del presidente. Bueno, en este grupo también estaba Javier de Paz, con esa pinta de deportista profesional que tanto le caracteriza.
En cuanto se produjo el cambio, Gómez se alejó del ya expresidente y colaboró en la desastrosa puesta a la venta de todas las participaciones en Iberoamérica.
Desastrosa enajenación porque Telefónica no ha ganado nada vendiendo, los compradores han comprado barato... y están ganando mucho más que Telefónica en el nuevo mundo.
Pues bien, Gómez ha fichado ahora por el enemigo mayor de Pallete, Javier de Paz. ¡Toma ya!
Es el segundo capítulo, entre los capítulos sonoros, que silentes hay otros. El primero fue la mano derecha y jefe de Gabinete de Presidencia, María García-Legaz, hoy convertido en jefa de Gabinete del CEO, además de responsable de Transformación de Telefónica, sea lo que sea lo que eso significa que no lo tengo claro.
Pues bien, María, hermana del que fuera secretario de Estado con el PP, Jaime García-Legaz, se ha convertido en la crítica más feroz de la era Pallete. Lo cual, siendo ahora poco menos que responsable de la nueva estrategia, y dado los resultados conseguidos, uno diría que, además, de exhibir una gran capacidad de análisis, doña María exhibe una enorme versatilidad.
¡Lealtad, señores, lealtad!