Decíamos ayer que los resultados de Telefónica en 2025, primer ejercicio de Marc Murtra en la operadora (es presidente ejecutivo desde el 18 de enero del pasado año) son, como las fincas en Extremadura, manifiestamente mejorables.

Y los medios han resultado extraordinariamente bonancibles con la operadora. Es más, varios de ellos han recordado que Marc Murta ha cobrado menos que José María Álvarez-Pallete.

Oiga, y no sólo ha cobrado menos, sino que es muy probable que también cobre menos en 2026.

Verán: el salario de ambos presidentes es el mismo -está congelado desde 2016- pero hay una diferencia que marca la norma interna. La mitad del incentivo a largo se cobra según la evolución de la cotización. Pues bien, Murtra no puede cobrar este incentivo -por eso cobra menos que Pallete- porque en 2025, buen año bursátil, Telefónica fue la peor operadora de entre las 10 grandes europeas. Sólo Liberty o sea, su socio británico, cerró 2025 con peor evolución que ella. Insisto, la novena de 10: un desastre.

Así que no es la austeridad de Murta la que le impone cobrar menos que Pallete sino su pésima gestión en su primer año al frente de Telefónica.

En todo caso, lo que resume su gestión es una peligrosa mesa de cuatro patas: aumento de tarifas, despidos masivos, reducción del dividendo y descontento creciente. Es decir, la empresa nacionalizada por el Gobierno ha hecho con Murtra lo contrario de lo que presume el Sanchismo: aumentar las tarifas al consumidor, despedir a 5.000 trabajadores, reducir el dividendo más popular de España, las ‘Matildes’ y generar un desconcierto creciente en la plantilla, porque nadie se cree el plan estratégico Transform & Grow, y porque todo el mundo está buscando trabajo.

Dicho esto, Murtra ganó 5,2millones durante su primer año al frente de Telefónica, más del doble de lo que ganó durante los cuatro años que estuvo como presidente de Indra, en los que cobró un total de 2,1 millones de euros.

De los 5,2 millones, 1,9 millones correspondieron a su retribución fija, congelada desde el año 2016, como hemos dicho antes, y, el resto, al variable.

La empresa nacionalizada por el Gobierno ha hecho con Murtra lo contrario de lo que presume el Sanchismo: aumentar las tarifas al consumidor, despedir a 5.000 trabajadores, reducir el dividendo más popular de España, las ‘Matildes’, y generar un desconcierto creciente en la plantilla, porque nadie se cree el plan estratégico Transform & Grow

Emilio Gayo, por su parte, ganó 4,5 millones y acumula una pensión de 4,8 millones. Del total de la retribución, 1,4 millones correspondieron a la parte fija y, el resto, al variable. No está mal para el consejero delegado que, antes de llegar Murtra estaba planeando su jubilación.

Luego está lo que cobraron Pallete y Vila, tras su apresurada salida de la operadora. El primero cobró un total de 44,5 millones y el segundo, 33,8 millones. Es lo que les correspondía y, aun así, en el caso de Pallete, la compañía, ya bajo el mando de Murtra y del inquietante Javier de Paz, intentó retenérselo.

Por cierto, y cambiando de tema, en la convocatoria de la Junta del próximo 26 de marzo, Telefónica anima encarecidamente a los accionistas, a los que ha recortado el dividendo a la mitad, para que no acudan físicamente y la sigan online.

“Con el fin de contribuir a la gestión sostenible del evento, se recomienda que los accionistas o sus representantes participen a distancia en la Junta General (otorgando su representación o emitiendo su voto con anterioridad a la celebración de la Juna o asistiendo a ésta remotamente)”, afirma Telefónica en la convocatoria. “Asimismo, se ha acordado que no se procederá a la entrega de obsequios el día de celebración de la Junta”, sentencia.

A estas alturas de la película ya conocemos lo que sucede con las juntas telemáticas: que las intervenciones de los minoritarios o de los sindicatos, apenas tienen visibilidad y repercusión. No es lo mismo hablarle al presidente cara a cara, aunque sea desde otra sala, que el secretario del Consejo lea la intervención.

Pero seguro que cúpula de Telefónica no lo dice por eso, sino porque está muy preocupada por las emisiones de CO2. En cualquier caso, recuerden: la Junta se celebrará el jueves 26 de marzo, a las 11:00 horas, en la sede de Telefónica, en Las Tablas.