Continúan los movimientos en el consejo de Telefónica y esta vez es uno de mucho calado: José María Abril, que además de consejero dominical en representación del BBVA, desde 2007, era vicepresidente de la compañía, se marcha y será sustituido por la australiana Jane Thompson, que se incorpora como independiente, según el hecho relevante remitido por la teleco a la CNMV (ver documento adjunto).
El argumento oficial no presenta fisuras: a Abril le tocaba renovar este año, pero miren por dónde, la participación del BBVA es del 5%, inferior al 6,6% que se requiere para tener un consejero dominical en Telefónica. En definitiva, tras 19 años en el consejo en representación de ese 5%, Telefónica no le renueva y, en su lugar, ficha a una mujer como independiente, con lo que aumenta, al mismo tiempo, el porcentaje de féminas y el de independientes, aspectos ambos muy bien vistos por las actuales normas de buen gobierno.
Ahora bien, el representante del BBVA en el consejo de Telefónica ha trascendido, históricamente, las matemáticas. Tanto es así que no sólo tenía un consejero sino que, además, era vicepresidente de la teleco, como hemos señalado antes. Sí, la presencia del BBVA en Telefónica era algo más... hasta ahora, porque la cesión de ese asiento no es otra cosa que una nueva cesión de Carlos Torres frente al Gobierno de Pedro Sánchez, actualmente dueño y señor de la Telefónica de Marc Murtra y Javier de Paz. Con esta cesión, Torres se protege para que Moncloa no entregue el banco al PNV y estos le cesen y nombren presidenta a Laura Abasolo, ex directora financiera de Telefónica.
Puede parecer una locura, pero lo cierto es que la posición actual de Torres es de máxima debilidad, tras el fracaso de la opa sobre el Sabadell y la reciente confirmación de que el BBVA SA se sentará en el banquillo de los acusados, en juicio por el caso Villarejo. Y lo más importante: la disponibilidad de Pedro Sánchez para entregarle al PNV todo lo que pida a cambio de sus votos en el Congreso.
El siguiente movimiento será la salida del banco del accionariado de la teleco. ¿Qué pinta el BBVA con el 5% de Telefónica? Nada y menos que nada. Eso sí, es probable que aguante un tiempo la participación, hasta que la cotización de Telefónica remonte, al menos lo suficiente para poder justificarlo ante sus accionistas.
En definitiva, Torres se marcha de Telefónica y, a cambio, Sánchez no le mueve la silla en el BBVA. Es un ‘win win’.