Intel eleva su sangría bursátil en el último mes, que asciende a un 32%, después de caer casi un 14% en cinco días, pese a buenos resultados del segundo trimestre. Y es que ha sido superado en valor de mercado por el chino CXMT, que se ha disparado un 466% en su debut en el parqué.

El fabricante de chips chino ya vale en bolsa más que el fabricante de chips y procesadores estadounidense (el cual tiene en su capital a la Administración Trump, Nvidia y Softbank desde hace meses). Este último fue durante décadas el fabricante de procesadores más conocido y un referente en la industria, situación que empezó a cambiar cuando el estadounidense AMD lanzó sus procesadores Ryzen, y en los últimos meses ha empezado a recuperar algo de terreno gracias a tener a Tesla como cliente, al tiempo que ha tenido que ir lidiando con la irrupción de la inteligencia artificial (IA) y los chips que requiere. Recibió ayuda en su accionariado, y ahora su división de Centro de Datos e IA es la que más ha crecido en el segundo trimestre, duplicando sus ingresos.

Relacionado

En concreto, entre abril y junio, Intel ha subido sus ingresos un 25% en el segundo trimestre, hasta 16.100 millones de dólares, lo que supone su mayor cifra en los últimos 15 años gracias a la fuerte demanda de procesadores para IA. La división de Client Computing and Physical AI Group ha aportado unos ingresos de 8.900 millones (+13%) y la de Data Center and AI, 6.300 millones (+59%).

El beneficio operativo de Intel ha pasado de -3.176 millones a un resultado positivo de 1.796 millones, con un margen operativo del 11%.  Y bajo las normas no GAAP, el beneficio neto de Intel ha sido de 2.200 millones de dólares. 

“La IA está impulsando una demanda sin precedentes de capacidad de cómputo, y a medida que seguimos ejecutando nuestra estrategia, Intel está bien posicionada para acumular un crecimiento sostenible”, ha destacado su CEO, Lip-Bu Tan. Y el director financiero, Dave Zinser, ha subrayado que en el segundo trimestre se han superado sus previsiones financieras gracias a una demanda robusta y una mejor ejecución. Para el tercer trimestre se estiman unos ingresos de entre 15.800 y 16.800 millones.