Intel se lleva un batacazo bursátil (con una caída superior al 13% en su cotización, tras el cierre de la sesión del Nasdaq del jueves y antes de la apertura de la de este viernes) al decepcionar con sus previsiones. Y todo ello, a pesar de que ha logrado reducir sus pérdidas un 98% en 2025, como se refleja en los resultados anuales, y ha superado las expectativas.
Recuerden que el fabricante estadounidense de chips ya cuenta en su capital con nuevos inversores, en concreto, con la Administración Trump, Nvidia y Softbank. Sin embargo, este apoyo no ha sido suficiente para volver a números negros en 2025.
Los ingresos de Intel han bajado ligeramente, en concreto, menos de un 1%, hasta unos 45.046 millones de euros. La unidad de centros de datos e Inteligencia Artificial (IA) ha sido la que más ha aumentado su facturación, un 5%, a 14.404 millones, tras un avance del 9% en el cuarto trimestre. Eso sí, en cifra contante y sonante, esta última aún se ha quedado por debajo de la unidad de fabricación de chips, que ha ingresado 15.256 millones, un 3% más que en 2024. Por su parte, la rentabilidad ha mejorado, pero aún sigue en terreno negativo. El margen operativo ha pasado del -22% al -4,2%. Y el resultado neto se ha recuperado en gran parte, pues las pérdidas se han reducido un 98%, a 227,6 millones.
Cabe recordar que Intel tuvo un tercer trimestre insual y rentable, coincidiendo con las inversiones de los nuevos socios… Eso sí, el cuarto trimestre no ha sido tan positivo, pues los ingresos han bajado un 4%, a 11.654 millones; y las pérdidas se cuadruplicaron, alcanzando los 504 millones. David Zinsner, director financiero de Intel, ha preferido destacar que entre octubre y diciembre, se superaron las expectativas en cuanto a ingresos, márgenes brutos y ganancia por acción,... y teniendo en cuenta “la escasez de suministro en toda la industria”.
Lip-Bu Tan, CEO de Intel desde el pasado marzo, ha subrayado que “tuvimos un sólido final de año y progresamos en nuestro camino para construir una nueva Intel”, destacando el “papel esencial” de las CPU (unidades de procesamiento) en “la era de la IA”.
Sin embargo, a los analistas no les han gustado nada las previsiones futuras. Zinsner ha avanzado que el suministro de Intel estará “en su nivel más bajo” en el actual trimestre pero mejorará a partir del siguiente... y está convencido de que la presentación de los primeros productos de Intel 18A (la tecnología de procesamiento más avanzada que se ha desarrollado y fabricado en EEUU... por lo que Donald Trump estará contentísimo) marca un importante hito y ya trabajan para ampliar el suministro ante la fuerte demanda de sus clientes. Y de cara a los ingresos, se prevén entre 9.972 y 10.824 millones, al tiempo que continuarán en pérdidas entre enero y marzo.
El batacazo bursátil podría preocupar poco en Intel y entre sus accionistas, pues la cotización acumula una revalorización del 152% en el último año. Y si mejora el suministro, el porcentaje aún podría ser mayor más adelante.