Ignacio Sánchez-Galán ha celebrado en Bilbao el centésimo vigésimo quinto aniversario de Iberdrola, con el lehendakari peneuvista, señor Imanol Pradales, como estrella invitada. Y es que el presidente de Iberdrola siempre ha tenido como principal defensor al PNV, sea con el anterior presidente, Andoni Ortuzar, a quien ha correspondido con fichajes para él y para su familia, sea con el actual, Aitor Esteban, o sea con el Gobierno vasco, en su totalidad manifiesta.
Ante Moncloa, esté en ella el PP o el PSOE, la defensa política del presidente de la segunda eléctrica de Europa y quinta del mundo es su amigo de juventud (y de ICADE-ICAI), José Bono. Sí, he dicho defensa ante el PSOE y ante el PP, que no en vano el que fuera ministro de Defensa colocó a su cuñado Alberto Sáiz, quien dirigió a los espías españoles entre 2004 y 2009.
Se dice que Pepe Bono es el hombre que más dossieres políticos retiene, tanto de mandatarios de la izquierda como de la derecha españolas. El caso es que todos le temen. Galán no, porque es su amigo.
Por otra parte, Galán ha llevado una carrera de directivo a empresario. Junto a Ana Botín ha resultado el directivo mejor pagado de la última década y ahora posee un 0,21% de la eléctrica, 260 millones de euros. Más que los Botín en el Santander.
Galán sólo tiene un problema: su hijo Pablo es muy joven: el 1 de enero cumplió 27 años. En cinco años tendrá 32... siguen siendo pocos
¿Y el negocio? Ignacio Galán ha sido un gran presidente de Iberdrola y ha relanzado la compañía por todo el mundo. Se ha adelantado a los demás en energía eólica y en buena parte de la energía solar y la corbata verde de Iberdrola se ha convertido en su marca corporativa. Ahora bien, estamos ya en el reflujo. Desde que Donald Trump reingresó a la Casa Blanca la chifladura del cambio climático ya no cuela. Galán ha ido más deprisa que los demás pero ahora hay que correr en sentido opuesto: podría no resultar tan sencillo.
En todo caso, Galán ha conseguido pasar de directivo a propietario, a millonario. Cuando dirigió Airtel (Vodafone) no se llevaba muy bien con quien llamaba "los ricos", tres familias accionistas llamadas March, Entrecanales y Abelló.
Volvamos a la sucesión. Minuto y resultado: el presidente de Iberdrola prepara la dinastía Galán, que no la dinastía Sánchez. Su hijo Pablo cumplió 27 años el 1 de enero. El actual presidente permanecerá cinco años más al frente de Iberdrola. Entonces habrá cumplido los 80 mientras su hijo aún andará en los 32. Esto es, aún será muy joven. Si, pero en principio el 'hereu' sigue siendo Pablo, por delante de su hermano Nacho, como jefe de Compras en Iberdrola y 12 años mayor que él, y su yerno, David Mesonero, responsable de Estrategia.
Pablo, su hijo favorito, es el Javier Botín de Emilio Botín, el hermano menor de Ana Patricia. Cuando el padre murió, Javier aún estaba verde para asumir la Presidencia. Algo así como con Javier Botín, el hijo pequeño y favorito de Emilio Botín, seguirá siendo demasiado joven, ¿O no? porque todos dicen que el ingeniero (por ICAI, naturalmente) es un superdotado.
De directivo a empresario. Junto a Ana Botín ha resultado el directivo mejor pagado de la última década y ahora posee un 0,21% de la eléctrica, valorado en 260 millones de euros. Más que los Botín en el Santander
La alternativa sucesoria es una fusión con una compañía extranjera... siempre que su familia no quede diluida en el capital...
En política, Galán sigue protegido por el PNV y utilizando a su gran aliado, Pepe Bono, como ya hemos dicho, para mantener al PSOE y al PP a raya. Ese no será un problema sucesorio.
¿El Consejo de Administración de Iberdrola puede ser una pega para la creación de la Dinastía Galán? Los Oriol han sido neutralizados, los fondos, sobre todo, Larry Fink, le aplauden mientras no les falle, y en el equipo directivo, el neutralizador es Pedro Azagra, elegido para CEO precisamente por no ser muy querido en la dirección.
En el Consejo, los Oriol han sido neutralizados. Los fondos, sobre todo, Larry Fink, le aplauden mientras no les falle. En el equipo directivo, el neutralizador es Pedro Azagra, elegido para CEO precisamente por no ser muy querido en la dirección. Pepe Sáinz Armada e Ignacio Cuenca ya están amortizados
Un detalle importante: el financiero Pepe Sainz Armada y el otrora encargado de relaciones con los inversores, Ignacio Cuenca ya están amortizados. Dos buenos elementos, pero a Galán no le gusta la gente que brilla en exceso. Podrían brillar más que él.