Hennes & Mauritz (H&M) se arruga en España, donde se encuentra la sede de su principal rival y líder mundial del textil, Inditex. Y es que no sólo registra menos ventas por el cierre de tiendas, sino que también baja su beneficio, como reflejan las cuentas de su último ejercicio fiscal (diciembre de 2024 a noviembre de 2025), depositadas en el Registro Mercantil.
La filial española de la cadena textil sueca ha tenido unos ingresos de 469,2 millones de euros, lo que supone un descenso del 2,2%. El principal motivo de ello se debe al cierre de tiendas, pues cerró nueve y abrió sólo dos, quedándose con un total de 113. Y es que continúa implementando un plan de optimización de los establecimientos a través de renegociaciones, extensiones (en alusión a los contratos de alquiler), cierres y reformas para reforzar la experiencia de los clientes. Menos tiendas que también han repercutido en la plantilla, que ha disminuido en más de 200 personas, hasta situarse en 3.216 empleados.
Por su parte, el resultado de explotación ha bajado un 20,2%, hasta 14,5 millones. El beneficio neto ha tenido un comportamiento similar, al bajar un 21,3%, a 12,2 millones. Sin embargo, estos descensos no impidieron el reparto de 30 millones en dividendos a su matriz.
A pesar de arrugarse en nuestro país, como reflejan sus resultados, H&M ha afirmado que la actividad comercial “sigue siendo favorable”. De hecho, también cuenta con una logística que garantiza su continuidad operativa, aunque ahora depende de una nueva sociedad (Hennes & Mauritz Suppot). Claro que a nivel mundial, a la cadena textil sueca tampoco le van las cosas como para recibir aplausos.