Tras presentar unos resultados con ventas disparadas conocemos que el consejero delegado de ACS, Juan Santamaría, percibió una retribución total de 10,73 millones de euros por el desempeño de sus funciones en 2025, mientras que el presidente ejecutivo de la compañía, Florentino Pérez, recibió 9,14 millones de euros. Estas cifras suponen un incremento en la retribución del CEO del 32,87% con respecto a 2024 y del 14,83% en el caso del presidente... vamos, normal que Florentino, pese a tener su sucesión encima de la mesa, se resista a la jubilación.
En cuanto a la retribución de Santamaría, incluye 2,27 millones de euros de sueldo fijo, 5,45 millones por retribución variable anual y 2,27 millones en concepto de variable a largo plazo, además de aportaciones a sistemas de ahorro. Por su parte, Pérez obtuvo 2,51 millones de retribución fija y 6,19 millones de variable a corto plazo.
Los esquemas de incentivos anuales a la cúpula de la compañía se basaron en un 80% en objetivos financieros, específicamente el resultado bruto de explotación (Ebitda) y el beneficio neto operativo, y en un 20% en métricas no financieras ligadas a la sostenibilidad y la seguridad laboral.
Pero parece que no a todos los accionistas les convencen estas explicaciones y justificaciones. Para entendernos, el quórum se quedó en el 66,8%. Teniendo en cuenta que entre los tres grandes accionistas suman casi un 30%, encontramos un 8,1% de votos en contra de los salarios... ¡del año anterior! que fueron un 33% y el 15% inferiores a los de estos años según los datos. Vamos, que para muchos accionistas Florentino, Santamaría y compañía cobran demasiado.
En total, el consejo de administración de ACS percibió una remuneración de 27,94 millones de euros durante el ejercicio 2025, lo que representa un incremento del 18% respecto a los 23,68 millones registrados el año anterior.