Decíamos que el escándalo Forestalia crecía con la declaración de su fundador, dueño y presidente, Fernando Samper, en la comisión de investigación sobre el caso Koldo abierta en el Senado. Una cita donde apuntó a que se reunió con Santos Cerdán, Antxon Alonso, José Bono y Sara Aagesen; señaló que Alonso lo llevó a las sedes de PSE, PNV y EH Bildu; y rechazó hablar de la trama por estar “bajo secreto de sumario”. Sin embargo, ahora se ha conocido que este escándalo se ha cobrado su primera ‘víctima’ porque Samper dejó de presidir Forestalia el pasado 26 de marzo.
El empresario, más conocido como ‘el charcutero’ (por ser miembro de la familia que posee Grupo Jorge, la tercera empresa cárnica española), está imputado por delitos de blanqueo de capitales, cohecho y supuesta pertenencia a organización criminal por los presuntos amaños de concesiones para la expansión de las energías renovables, sobre todo, en Aragón (en especial, el polémico Clúster del Maestrazgo, un megaproyecto eólico en la provincia de Teruel). De hecho, fue detenido junto a otras cinco personas por la Guardia Civil, que también registró varias sedes de Forestalia y domicilios, dentro de la denominada ‘Operación Persete’. Tras más de diez horas detenido, el juez ordenó la puesta en libertad de Samper.
Ahora se ha conocido que este último ha dejado a su hijo menor, Ricardo Samper García (28 años), como director general de la empresa de renovables. Este licenciado en Derecho y Administración de Empresas trabaja en la compañía desde hace seis años, desempeñando distintos cargos, y ahora “quedará al frente de la gestión con el objetivo de asegurar la continuidad operativa del grupo y el funcionamiento habitual de todas sus áreas y proyectos”, como recoge un comunicado. Su padre confía “en que este ajuste en el gobierno corporativo del grupo contribuirá a reforzar su funcionamiento y a garantizar su desarrollo futuro” y añade que su decisión responde “a la voluntad de facilitar el normal desarrollo de los procesos en curso”.
Por su parte, el nuevo director general de Forestalia asume este paso como “un compromiso con la compañía familiar y con su proyecto empresarial”. Además, la empresa de renovables reforzará su área de compliance (cumplimiento normativo) con la contratación de los bufetes Cuatrecasas y Hogan Lovells International como asesores externos independientes, con el objetivo articular una separación entre la propiedad y la gestión, y garantizar la estabilidad y el desarrollo ordinario de la actividad en un contexto de mayor escrutinio institucional derivado de procedimientos judiciales actualmente en curso.