En la Telefónica de Marc Murtra y Javier de Paz -¿por ese orden?- tratan de imitar la regla de oro de la propaganda sanchista: cuando las cosas van mal no se dora la píldora asegurando que, en el fondo, no van tan mal. Por el contrario, se asegura que van excelente, mejor imposible.
Pero los hechos son testarudos y muestran que la Telefónica de Marc Murtra, y no toda la culpa es suya, parece el Ejército de Pancho Villa.
La penúltima: Pedro Serrahima es uno de los fundadores, junto al también desaparecido, Rosauro Varo, de Pepephone, que luego acabó en manos de Orange. Inició su aventura teleco junto con Rosauro, que, aunque mantenía unas espléndidas relaciones con Javier de Paz, aseguró que se marchaba de Telefónica un día antes de que le echaran. Pues bien, Sarrahima abandona Telefónica para dedicarse a sus proyectos personales. Lo cierto es que le ha echado Emilio Gayo, el ceo del grupo, que había dejado como mandamás del grupo en España a uno de sus fieles, Óscar Candiles. Serrahima tiene bien cubierto el riñón, así que no tenía reparos en decirle a Candiles que esto iba mal y lo que tenía que hacer para detener la sangria, así que Papá Gayo ha acudido en auxilio de su pupilo y ha puesto de patitas en la calle a Serrahima.
Murtra vende la compra de Netomnia como un avance. Pero en Reino Unido no se ha comprado, se ha vendido. Ahora tendrás que pagar un canon por uso de red, como una operadora virtual cualquiera
A todo esto, ¿qué hace el presidente de Telefónica de España -sí, aún hay un prediente-, don Borja Ochoa Gil? Pues nada, porque, en efecto se detuvo su cese oficial porque, en el último momento, Murtra dio un puñetazo encima de la mesa: no se cesaría a su único nombramiento, al único que se había traído él de Indra. Ahora bien, Ochoa manda menos en Telefónica de España que Arbeloa en el Real Madrid.
Ya hemos dicho que uno de los puntos débiles de Telefónica es que Murtra trabajo, y muy a desgana, con un equipo directivo que no ha nombrado él: se lo han nombrado.
Más ejemplos de decir lo contrario de lo que se piensa con intención de engañar. Reino Unido, como puede verse en los resultados, es uno de los muchos puntos flojos. Pero se ha vendido con el siguiente mensaje propagandístico: ojo, Murtra no sólo vende activos, también compra. En concreto, Netomnia.
Pues va a ser que no. Eso no es una compra es una venta, apalancada con un fondo. Es decir, eso no es crecer es menguar, pan para hoy y hambre para mañana: vendes tu red y a partir de ese momento tiene que pagar un canon al comprador. Insisto: eso no es crecer es menguar.
Más ejemplos del Ejército de Pancho Villa, en el distrito C están muy enfadados con Christian Gebara, el ceo de Telefónica Brasil, lo único que funciona bien en todo el conglomerado. Ya Pallete se lo quiso traer a España, a la matriz, como Ceo, pero él prefirió quedarse en su tierra, en Brasil.
Aquí el único ingreso viene de la venta de la participación de la teleco en BBVA. Y ahí sí, con plusvalía.... pero resulta poco recurrente
El caso es que Telefónica Brasil ha llegado a valer más que todo el grupo Telefónica y eso de que una filial sea más valorada que todo el consorcio del que forma parte, no deja en buen lugar al presidente.
Pero Christian no es tonto: sólo aceptaría venirse a Madrid como presidente. Y Marc Murtra, en principio, no está dispuesto a cederle el puesto. Además, no tiene carné del PSOE ni del PSC.
Así que, ¿cómo no va a ser Telefónica la operadora europea con peor resultado bursátil de toda Europa durante 2025? Bueno, Liberty, su socio en el Reino Unido, aún lo tiene peor.
Aquí el único ingreso viene de la venta de la participación de la teleco en BBVA. Y ahí sí, con plusvalía.... pero resulta poco recurrente.
Pero no se apuren: a cambio de todas estas desgracias presentadas como éxitos, Murtra se ha montado un gimnasio en la primera planta.