Parece que a Cacaolat le ha sentado muy bien el adiós de la familia Daurella (a través de Cobega controlaban el 50% hasta junio de 2021) y la entrada en su capital de Idilia Foods como socio de Damm, Y es que en 2025 ha vendido un 33,2% más y ha ganado un 89,9% más.

Conviene recordar que la familia Daurella prefirió centrarse en Coca-Cola y vendió su 50% de Cacaolat en junio de 2021 a Damm, el grupo cervecero que preside Demetrio Carceller y que ya era dueño de la otra mitad, por lo que pasó a controlar el 100%. Este último, hace poco más de dos años, quiso tener un nuevo socio en el famoso fabricante de batidos de cacao y vendió el 50% a Idilia Foods (duelo de CocaCao, Nocilla, Paladín y Okey) para aprovechar su buena distribución y crear un gigante nacional de batidos.

Relacionado

Dicha venta se anunció en junio de 2024 y se cerró seis meses más tarde, por 30 millones de euros en efectivo y 20 millones en activos. La jugada le ha salido muy bien a Damm, que tiene entre sus principales accionistas a la familia catalana Carceller y a la familia alemana Oetker (la cual controla el grupo al que da nombre y en cuyas manos -a través de su división vinícola Henkell- cayó Freixenet hace años por disputas de la familia fundadora), como se puede ver en el último informe de gestión de Cacaolat al que ha accedido Expansión. Además, la venta de la mitad de Damm le permitió hacerse con la producción y la distribución del refresco de té Nestea, tras el fin de la alianza entre Nestlé y Coca-Cola. 

Las ventas de Cacaolat han crecido un 33,2% en 2025, el primer año completo con Idilia ya en su capital, situándose en 118,9 millones, y de los que 112 millones corresponden a España. Algo en lo que ha contribuido que desde la entrada de Idilia, Cacaolat también se encargue de comercializar los batidos Okey, ColaCao Energy y ColaCao Shake. La cifra obtenida el año pasado (118,9 millones) es muy superior a la que facturó en 2024 (89,3 millones) y en 2023 (82,2 millones) cuando Damm era dueño del 100% del capital.

Relacionado

Por su parte, el beneficio de explotación ha subido un 75%, a 12 millones. El beneficio neto se ha disparado un 89,9%, hasta 9,3 millones, frente a los 4,9 millones que ganó en 2024. Eso sí, cabe recordar que fue en 2023 cuando logró dejar los números rojos y pasar a números negros, obteniendo poco más de 1,5 millones.

Asimismo, la deuda con entidades de crédito ha bajado un 19%, a 43,9 millones. Además, la mejora de resultados también ha repercutido en sus accionistas (Damm e Idilia), pues Cacaolat ha vuelto al reparto de dividendos y les ha abonado 4,2 millones.

Y de cara al presente y el futuro, Cacaolat quiere seguir creciendo de forma sostenida y rentable, aprovechando la fortaleza de sus marcas, así como invertir en las marcas y en las fábricas para lanzar nuevos productos, aumentar la distribución nacional y la presencia fuera de nuestras fronteras.

Por cierto, Cacaolat tuvo mejor evolución en ventas que Damm, donde se estancaron en 2.010 millones (-1%) por el descenso en el consumo de cerveza... algo que también ha notado la filial de Heineken. Eso sí, Idilia mejoró su facturación en 2025, aunque a menor escala que el fabricante de batidos: ingreso más de 220 millones (+4%). 

Relacionado