La aerolínea low cost británica easyJet supone el penúltimo ejemplo de una empresa en riesgo ante la guerra que ha surgido entre fondos de inversión (Castlelake y Apollo) por hacerse con la misma. A primera vista, ninguna de las dos opciones parece buena.
Apollo es un fondo de inversión estadounidense que cofundaron en 1990 Leon David Black, Marc Rowan y Josh Harris; y se ha convertido en el fondo más especulador del mundo. Hace unos días, ha presentado una oferta por easyJet superior a la cuarta que hizo Castlelake y ha sido aceptada por el Consejo de Administración de la aerolínea low cost. Apollo prevé financiar su oferta con una combinación de capital comprometido y financiación a través de deuda. Por tanto, no hay que olvidar que suele apostar por su invento (el loan to own) al entrar en una compañía: se trata de un préstamo para poseer o préstamo con opción a compra, por el que adquiere la deuda de una empresa que está en poder de un banco u otro tipo de prestamista, para luego forzarla a renegociar siempre al alza y si esta no logra pagarla, quedarse con la compañía para después trocearla y venderla.
Por su parte, Castlelake es un fondo de inversión estadounidense que tiene como presidente ejecutivo a Rory O’Neill y como director ejecutivo y director de inversiones a Evan Carruther. Cuenta con casi 33.300 millones de euros en activos bajo gestión y no es un desconocido en España: era el primer accionista de Aedas Homes, pero hace unos meses vendió su participación a Neinor Homes y recientemente, ha acordado con Sancus Capital la compra del 53,5% de Hotei Properties (antes Millenium Hospitality Real Estate), una socimi especializada en activos hoteleros de gama alta, por 198 millones y con la vista puesta en lanzar más adelante una OPA por el 100%.
En la puja por easyJet, Castlelake sigue conservando una posible ventaja, pues la low cost británica le dio acceso a sus libros tras su cuarta y mejorada propuesta. Sin embargo, los partidarios de Apollo no paran de crecer: el Consejo de Administración de la low cost ha aceptado su oferta y ahora la consultora Bernstein ha advertido sobre el posible desmantelamiento de la aerolínea si cae en manos de Castlelake, según han indicado sus analistas al portal web de información aeronáutica Flight Global.
A través de un informe, Bernstein ha referido que Apollo es un actor relevante en el negocio del alquiler de aviones y conoce lo que vale un avión, por lo que sabría cómo colocar los más de 300 de easyJet en el mercado. Asimismo, considera que una salida rentable para la low cost sería vender por partes: los aviones, los derechos de compra de encargos a Airbus, los slots y el touroperador EasyJet Holidays. Y al hilo de esto, la consultora recuerda que Castlelake compró acciones de la aerolínea escandinava SAS… que después vendió al grupo Air France-KLM.
Es cierto que en la guerra por easyJet ni Castlelake ni Apollo podrán tener su control total porque la normativa británica y europea exigen que la propiedad mayoritaria y el control estén en manos de ciudadanos de la región, por lo que cualquiera de estos fondos necesitarán un socio británico o del resto de Europa. En el caso de Castlelake, lleva algo de ventaja en este punto, porque su cuarta y mejorada oferta la ha presentado a través de una sociedad que tiene mayoría de accionistas europeos y entre sus socios están: Mark Breen, fundador y CEO de Oneiros Aerospace, una consultora irlandesa de aviación; Peter Bellew, un antiguo directivo de easyJet; y el fondo Brookfield.
Por ahora, la guerra entre fondos ha beneficiado a la aerolínea low cost británica en bolsa: acumula una revalorización del 31% en el último año y del 34% en el último mes.