Los resultados del primer trimestre de ACS y otros temas quedaron opacados el pasado martes 12 por la sorprendente rueda de prensa que dio su presidente, Florentino Pérez, que también preside el Real Madrid, donde perdió los papeles y anunció elecciones en el club blanco ante la oleada de críticas por una temporada sin títulos y disputas en el seno del vestuario. En el entretanto, tal y como analizó Cristina Martín en Hispanidad, el grupo de infraestructuras, al igual que Acerinox, sigue barajando la opción de cotizar en EEUU... como ya hizo Ferrovial, y apuesta por construir centrales nucleares.
Y sumamos nuevo movimiento este martes: tanto su presidente como su principal accionista, es decir, Pérez y Criteria Caixa, han incrementado su número de participaciones, según un comunicado remitido a la CNMV por ACS. Concretamente, Rosán Inversiones, vehículo de inversión de Florentino Pérez, y Criteria pasaron del 14,58% y del 9,36%, al 14,72% y el 10,65%, respectivamente.
El proceso fue de colocación acelerada y adquirieron cinco millones de acciones por un valor total de 659,3 millones de euros. ACS había abierto el lunes al cierre del mercado bursátil un proceso para captar 16,5 millones de euros en acciones, valoradas en unos 2.173 millones a precios de mercado -aproximadamente un 6% del capital de la empresa-, que ha concluido finalmente con una colocación en torno a los 2.000 millones de euros. La operación se ha llevado a cabo mediante dos procesos: en primer lugar, con una ampliación de capital del 2 %, con la emisión de 5,43 millones de acciones, en la que ACS captó 679 millones, por otro, una venta por valor de unos 1.100 millones, de acuerdo con la constructora, de 11,12 millones de títulos en equity swap firmados en 2023 con Société Générale y CaixaBank, el equivalente a cerca del 4% del capital.
¿Y para qué tanto movimiento? Pues por los centros de datos. Así lo ha explicado la constructora: "Está previsto que los fondos se destinen parcialmente a infraestructura digital y tecnológica, incluyendo centros de datos, instalaciones de semiconductores e infraestructura relacionada con la inteligencia artificial en mercados clave como Estados Unidos, Canadá, Europa y Asia-Pacífico".
Tanto Rosán como Criteria se comprometieron a no vender acciones en 90 días a partir de la ejecución del aumento de capital, por aquello de garantizar la estabilidad ante nuevos inversores. Pero no les ha salido del todo bien. La operación, que han coordinado BofA Securities Europe, CaixaBank y Société Générale, se ejecutó a 125 euros por acción, lo que corresponde a un descuento del 5% frente a los 132 euros de cotización al cierre bursátil del lunes.
Esto ha provocado que las acciones de ACS hayan retrocedido más de un 4 % en Bolsa, la mayor caída del Ibex 35 en una jornada con verde para la mayoría de empresas. Pero claro, si quieres crecer vendiendo con descuento, aunque sea para tí mismo, devalúas la empresa y haces que esta caiga en bolsa, algo esperado. Si los centros de datos le funcionan, será un éxito, si pinchan... Aunque ahora mismo suponemos que Florentino tiene otras cosas en la cabeza, por ejemplo, las elecciones en el Real Madrid.