En la vuelta al cole, Fundación Madrina pone el foco en la partida que más pesa sobre los hogares con menos recursos y que la mayoría de sus familias no puede evitar: la alimentación exigida en los centros. Según el seguimiento propio de la entidad, el comedor escolar (500€ al año, con ayudas), la merienda diaria (1.050€) y la fruta (200€) suponen 1.750 euros al año por alumno, el 70,6% del gasto total, muy por encima del resto de partidas.

“Estamos viendo a madres que tienen que elegir entre comprar una caja de lápices de colores o poder llenar la nevera esa semana. Esta no es una elección que nadie deba hacer en nuestra sociedad. No podemos permitir que una mochila vacía sea la primera barrera que un niño encuentra en su educación”.

Además de la alimentación, Madrina mantiene un estudio propio del coste del material obligatorio para infantil y primaria -mochila, cuadernos, ropa y calzado, y material de higiene que exigen algunos centros-, elaborado a partir de precios de referencia de la Comunidad de Madrid. Según ese estudio, equipar a un niño en material de trabajo escolar (387,97 €) y ropa y calzado (219 €) supone un desembolso de 606,97 euros en septiembre, al que se suman 92,40 euros en material de higiene (papel higiénico, toallitas, pañales de repuesto) que la entidad considera que deberían asumir los centros o la administración, no las familias.

La publicación de esta nota coincide con el Día Internacional de la Alfabetización, que Naciones Unidas conmemora cada 8 de septiembre. Fundación Madrina recuerda que el acceso a los libros de texto -85 euros de media por alumno, el concepto más caro dentro del material escolar- es también una cuestión de acceso a la lectura para los menores en riesgo de exclusión: sin ellos, no solo se compromete el curso, sino la posibilidad misma de aprender a leer y escribir en igualdad de condiciones.

Según el seguimiento de Fundación Madrina entre las familias que atiende, un salario ya no cubre todos los gastos del hogar en muchos casos, y hay familias que deben decidir mensualmente entre pagar el alquiler o alimentar a sus hijos.