Poco que decir sobre la larguísima comparecencia de hoy de Pedro Sánchez en el Congreso de lo Diputados. Lo tenía difícil, tras el informe policial conocido 48 horas antes y en el que se demuestra que la invasión civil de Ceuta estuvo programada, planificada y guiada por Mohamed VI. 

Es igual, el cínico nos dice que no hay "evidencias" de que Marruecos esté detrás y aún se cura más en salud... "por el momento". El caso es que yo sigo.

Todo ello con esas sonrisa congelada con la que los expertos identifican algún tipo de psicopatía. Por ejemplo, Feijóo y Abascal aseguran que Marruecos le tienen chantajeado. Él se solaza ante tamaña acusación y emplea una ironía que es una impostura: Siempre me están diciendo que me tienen chantajeado no sé cuantas "potencias". Potencias no, señor Sánchez, sólo Marruecos. Y es lo único que permitiría entender lo que está ocurriendo.

Por lo demás, si quiere usted saber si todos los grupos parlamentarios en contra, amigos y enemigos, derecha a izquierda, si alguien apoyó a Sánchez la respuesta es no. Incluso, desde el banco azul, La titular de Defensa, Margarita Robles, no aplaude al presidente ni se levanta, como el resto de sus compañeros, para competir a bien quién aplaude más. Pues es muy sencillo: dimita usted, doña Margarita.

Mientras, en Ceuta las cosas no están igual, están peor. ¿Cuántos invasores hay? Pues muy sencillo: pregunte a la compañía marroquí de móviles -todos tienen móvil- cuántos hay y dónde están.

La invasión fue el 30 de julio pero aún continúa. Atracos, violaciones, protecciones fallidas, peleas diarias, pedradas a los agentes, grupos de delincuentes infestando la calles... puro salvajismo. Para Sánchez, todo es un invento de la ultraderecha. Pedro Sánchez dice que todo es un invento de la ultraderecha.