El Boletín Oficial del Ministerio de Defensa publicó este viernes el ascenso a coronel del guardia civil Antonio Balas. Tranquilos: a pesar del ascenso, seguirá en la UCO, investigando los casos de corrupción que afectan, tanto al PSOE como al entorno más próximo de Pedro Sánchez, tal y como pidió el juez de la Audiencia Nacional, Ismael Moreno, que investiga el caso Koldo.

Este ascenso de Balas tiene su miga, no sólo porque se produce 24 horas después de que la ministra de Defensa, Margarita Robles, no aplaudiera al presidente Sánchez en el Congreso, sino porque contrasta con lo que hizo Marlaska con el coronel de la Guardia Civil, Diego Pérez de los Cobos, en mayo de 2020.

Recuerden: el ministro del Interior cesó de manera fulminante a De los Cobos como jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid, por “pérdida de confianza”, aunque luego se confirmó que lo había cesado porque se negó a informar al ministro sobre las investigaciones judiciales que llevó a cabo actuando como Policía Judicial.

Como saben, cuando la policía o la guardia civil actúa como Policía Judicial, a las órdenes de un juez, no tiene que informar a sus superiores y si lo hace comete un delito. Es lo que el jueves le recriminaron Sánchez y Marlaska a la Policía Nacional: investigar la invasión de Ceuta, por orden de la juez Tardón, y no informarles al respecto, lo que demuestra que ni Sánchez ni Marlaska creen en la separación de poderes, clave en cualquier democracia.

Y mientras Robles asciende a Balas, la fiscal general del Estado, Teresa Peramato, ha tomado las riendas del procedimiento judicial que instruye la jueza de la Audiencia Nacional, María Tardón, tras conocerse el informe policial sobre la invasión de Ceuta, encargado por ella. A partir de ahora, será el fiscal jefe de la AN, Jesús Alonso, quien asuma ese procedimiento judicial, tras relevar a José Perals, el fiscal de turno que había manifestado su conformidad con investigar los hechos del 30 de julio.

En cualquier caso, menos mal que no se aprobó la ley que impulsó Félix Bolaños, ‘El Bolas’, que pretendía establecer que fueran los fiscales quienes asumieran la instrucción de los casos judiciales. Si fuera así, no es muy descabellado imaginar que Peramato ordenaría el archivo de la causa. De momento, la última palabra la sigue teniendo el juez, en este caso la jueza María Tardón.