José Luis Ábalos sigue interno en la prisión de Soto del Real, y le queda bastante tiempo allí, tras ser condenado a 24 años. Al parecer, José Luis no termina de integrarse con el resto de presos, no como su vecino y examigo y exmano derecha, Koldo García, quien se dedica a gestionar favores a otros internos y se ha centrado en el deporte.

El exministro tiene otros intereses por lo que ha decidido quitarse una espinita del pasado. Cuando fue llamado por Sánchez para ponerse al frente de la cartera de Transportes tenía 'muchas cualidades', no sabemos cuáles conquistaron a Pedro, aunque nos hacemos una idea. Pero lo que sí se supo es que Ábalos ocupaba el ministerio pero no había finalizado sus estudios universitarios.

Suponemos que los compromisos institucionales como ministro, sus amigas, su familia y constantes viajes propios de un miembro del Gobierno le ocupaban todo el tiempo, y nunca llegó a terminar las asignaturas pendientes. Ahora, desde la cárcel puede ponerse a ello y ha decidido matricularse en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) para estudiar Derecho. Empezara en octubre, su idea es asistir a clases y ha sido trasladado al módulo de estudiantes. Solo ha pedido una cosa: un portátil, para organizarse y para escribir un libro sobre su caso judicial, una historia que merece ser contada. Esperemos que se lo concedan.