Sr. Director:
Nació en Roma el año 540, de familia senatorial, llegó a ser Prefecto de la ciudad. Renuncia a todo y abraza la vida monástica en el monasterio de San Andrés de Roma. Ordenado diácono por el papa Pelagio II, lo envió como legado suyo a Constantinopla. Muerto Pelagio fue elegido sucesor de San Pedro el 3 de septiembre del 590. Protegió a la ciudad de Roma de una invasión de los longobardos.
A base de ir retirando los poderes del emperador. Gregorio puede ser considerado como fundador del poder temporal del Papado. A través de su amigo San Isidoro y del obispo de Sevilla, Leandro logró la conversión de Recaredo, rey de los visigodos. Usó la influencia de los benedictinos para transformar los monasterios en centros de cultura y civilización, que copiaron y guardaron la cultura greco-latina de la destrucción de los bárbaros.
El canto gregoriano, máxima expresión musical lleva su nombre. Escribió brillantes comentarios de las Sagradas Escrituras. Defendió a los judíos, a los pobres. Apoyó a las naciones pequeñas frente a las grandes. Con San Agustín y San Benito, puede y debe ser considerado como el hombre que marcó el rumbo de nueva era en la historia de la humanidad, especialmente en Europa, cuyas grandes raíces aún perduran amenazadas por el islam y la cultura satánica del wokismo San Gregorio fue un místico y un gran hombre de acción. De ahí arranca la paradoja de su vida; añora el monasterio, pero no deja de gobernar la Iglesia en su totalidad: murió el 12 de marzo del año 604