Pierdan toda esperanza: Leonie Brinkema, la jueza federal para el Distrito Este de Virginia, Leonie Brinkema, que en abril de 2025 dejó la puerta abierta a que Google tuviera que vender su negocio publicitario por monopolio, la ha cerrado definitivamente al desestimar la petición del Gobierno de EEUU para que el buscador vendiera su plataforma de publicidad AdX.

Esta decisión de Brinkema, además de atentar contra el espíritu americano de la libre competencia -la propia juez admitió que era un monopolio publicitario-, convierte a Google o, mejor, lo reafirma, como el principal enemigo de la libertad de prensa, en todo el mundo.

Estamos hablando, además, de un monopolio con robo. Google coge sin permiso las noticias de los medios de comunicación -es un parásito- y se apropia de buena parte de la publicidad que les corresponde -es ladrón-. No sólo eso, sino que además relega los artículos que critican el pensamiento único progre a la página 20 de las búsquedas. Con la IA, este proceso, lejos de corregirse, se ha intensificado.

La decisión de Brinkema ha sorprendido porque su sentencia de 2025 fue muy dura. “Google ha participado deliberadamente en una serie de actos anticompetitivos para adquirir y mantener un poder monopolístico en los mercados de servidores de anuncios para editores e intercambios de anuncios para la publicidad gráfica en la web abierta”, afirmó entonces.

A la jueza, sin embargo, no le ha parecido suficientemente grave como para exigirle al buscador que venda su principal fuente de ingresos… aunque sea un monopolio, lo más contrario al espíritu americano, defensor a ultranza de la libre competencia, como hemos señalado antes. Sundar Pichai puede respirar tranquilo: sólo tendrá que hacer algunas modificaciones para cumplir la sentencia.

Y no lo duden: esas modificaciones no impedirán que Google siga campando a sus anchas en la red, cogiendo sin permiso las noticias de los medios de comunicación, robándoles la publicidad y censurando a su conveniencia. La decisión de Brinkema de desestimar la petición del Gobierno de EEUU es una pésima noticia.