Anuncio del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, con Isabel Rodríguez al frente: van a destinar 90 millones de euros a las Comunidades Autónomas que han puesto en marcha las zonas de mercado residencial tensionado.

En concreto, las subvenciones directas serán para facilitar el acceso a la vivienda en 317 municipios de Catalunya (59,7 millones), Euskadi (15,5 millones), Navarra (6,6 millones), Galicia (5,1 millones) y Asturias (2,9 millones).

"Van a servir para promover más vivienda pública, para construir más vivienda pública, para rehabilitar vivienda existente y dedicarla al alquiler asequible, para adquirir suelos de los ayuntamientos o de particulares y poder construir sobre esos suelos, o para desarrollar y urbanizar suelos". Rodríguez también ha explicado que las Administraciones podrán destinar este dinero a comprar vivienda.

Una estupenda iniciativa, destinar fondos a la mayor crisis que se recuerda en años, la crisis de vivienda, pero lo que esconde la 'altruista' medida de Isa es un chantaje de tomo y lomo.

Nos explicamos: en los 8 angustiosos años que llevan Sánchez y su secuaces en La Moncloa, su mayor fracaso, sin duda, ha sido la vivienda. Durante años en España se compraba vivienda, luego pasamos al alquiler, hasta que el Sanchismo ha conseguido que ya solo se aspire a compartir un piso de alquiler entre varias personas. Lo vimos en iniciativas como la de ayer miércoles de la Comunidad de Madrid: Plan Primera Vivienda... hasta los 50, antes, Juan Español ni sueña con poder tener una propiedad.

Ante esta crisis, que insistimos es de oferta, el Gobierno en lugar de construir solo ha anunciado ladrillos que no se han puesto y tope de precios: las famosas zonas tensionadas. Hace unas semanas se publicaba un nuevo estudio del portal inmobiliario idealista: la oferta de viviendas disponibles para alquiler permanente se volvía a desplomar en casi todos los mercados declarados como zonas tensionadas durante el segundo trimestre del año, hasta un 42%. Es decir, donde se ha usado el tope de precios de Isabel Rodríguez, los precios se han contenido, evidentemente, pero la oferta ha disminuido, agravando aún más la crisis.

Hay mucha demanda y poca oferta, por lo que los precios suben. ¿Solución? Para cualquiera con dos luces, construir y liberalizar suelo. Para Sánchez y su equipo: topar precios, así los precios caen... Hasta ahí, majestuosa línea de pensamiento, pero no contaron que si a un propietario le condenas a impuestos, le pones dificultades, burocracia, lo criminalizas por el hecho de ser propietario y encima le topas el precio, pues terminaría quitando su piso del mercado del alquiler. Y no podemos perder de vista que esos propietarios en un alquiler permanente se arriesgan a tener inquiokupas, a los que el Gobierno también protege.

Esto lo vieron venir muchos, entre ellos, Isabel Díaz Ayuso, que se negó en rotundo a intervenir el mercado madrileño, y en este punto, la declaración de zona tensionada se convirtió en un asunto personal para Isa y para Pedro.

Ahora dan un paso más: el ministerio da dinero a las Comunidades para invertir en vivienda, eso sí, solo a aquellas regiones con presidentes que hayan pasado por el aro de la medida estrella socialista.

Es más, la desfachatez socialista es tal, que ni lo maquillan, la propia ministra, en el anuncio de los nuevos fondos señala: "todos los ciudadanos que quieren que les congelen el precio del alquiler tienen que saber que si no se les congela es porque 'la del Ático' -en referencia a Ayuso- no quiere congelar, y es porque el andaluz Moreno Bonilla no quiere congelar, o es porque Azcón -presidente de Aragón- no quiere congelar".

Rodríguez ha afirmado que "en España existe una ley que permite congelar los precios del alquiler y los Gobiernos responsables que miran por su gente están congelando los alquileres".