Recogemos los casos diarios de violencia de los pobres vulnerables: el último, Oyasi O. y Frank O. amenazan con cuchillos a los propietarios de la vivienda que okupaban, tras ser desalojados. O el de Jacqueline que ha recuperado su vivienda porque el marido de su okupa asesinó a su okupa. O el del okupa que confesó haber matado a su casera. O el okupa que dejó parapléjico a otro, en una disputa... por okupar un piso.

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Ahora vemos un nuevo caso de violencia entre okupas. Lo cuenta el Diario de Mallorca: un hombre okupaba una finca en Andratx y ahora ha sido condenado a cinco años de cárcel por disparar con un revólver de balines y agredir con una botella rota a dos hombres que okuparon su casa okupada. 

El condenado okupaba una casa que abandonó unos días, al volver se encontró con otros dos okupas a los que disparó y la Audiencia Provincial de Palma le ha declarado autor de dos delitos de lesiones con instrumento peligroso, descartando su alegato de que actuaba en legítima defensa. Además de los años de prisión, el okupa deberá indemnizar a los otros dos okupas por las lesiones y secuelas. 

La vivienda estaba en la zona del mirador del Coll de sa Gramola, en Andratx, allí vivía con su mujer y su hijo. Tras unos días fuera, regresaron a la vivienda y encontraron que otros dos okupas se habían instalado en ella. Los tres okupas comenzaron con una pelea, durante la misma, sacó un revólver de balines y comenzó a disparar. "Los perdigones alcanzaron en el cuello a una de las víctimas, a la que luego empezó a dar golpes en la cabeza con el arma hasta que la partió", según ha conocido el medio. Además de la pistola, el okupa cogió una botella de cristal que partió y usó para atacar a los otros dos okupas causando diversos cortes. 

Los okupas tuvieron que ser trasladados a un centro médico donde les atendieron por lesiones en la cabeza, la cara y la espalda. Ambos tuvieron que recibir puntos de sutura.

Ante esta situación, el okupa alegó que las agresiones las había realizado en legítima defensa. Según su versión, los otros okupas le atacaron con palos, perros y un cuchillo, versión que la jueza ha rechazado. La jueza le ordenó indemnizar con 1.200 y 1.500 euros respectivamente a las víctimas por las heridas y las secuelas.