Recogemos los casos diarios de violencia de los pobres vulnerables: el último, Oyasi O. y Frank O. amenazan con cuchillos a los propietarios de la vivienda que okupaban, tras ser desalojados. O el de Jacqueline que ha recuperado su vivienda porque el marido de su okupa asesinó a su okupa. O el del okupa que confesó haber matado a su casera.
El caso de hoy se asemeja más a la violencia entre mafias, y es que la disputa fue entre dos okupas que querían entrar en un piso, uno de ellos supuestamente disparó al otro, dejándolo parapléjico. Ocurrió en Ciempozuelos (Madrid) en julio de 2023, dos hombres entraron armados con una pistola y agredieron a Carlos A, el okupa de vivienda. Los dos hombres quería recuperar la vivienda y okuparla ellos, dado que era propiedad de un fondo. Pero la pelea se desató, Carlos arrebató el arma a Héctor M y le disparó, quedando éste último parapléjico.
El caso vuelve a la prensa porque esta semana está siendo el juicio en la Audiencia de Madrid, donde se juzga a Carlos por tentativa de homicidio. Por su lado, Héctor está acusado de un delito de tenencia ilícita de armas, por ser quien llevó la pistola a la vivienda, y, junto a su amigo Stephano U., de un delito de allanamiento de morada.
Pero ojo, porque los tres eran amigos. Tenían una "relación amistosa y vecinal" porque vivían en el mismo bloque de viviendas en Ciempozuelos, además, los tres dominicanos había coincidido en los calabozos de Valdemoro (Madrid) por un delito de tráfico de drogas, allí fueron donde "consolidaron su amistad" según Héctor.
Y es que en el penal es donde Héctor acordó con Carlos "cederle su vivienda (okupada) porque se iba a mudar con su mujer al municipio de Seseña (Toledo)", y este "no tenía donde vivir". A cambio, debía "devolversela cuando él quisiera".
La vivienda, que estaba siendo investigada por tráfico de cocaína, marihuana y otras sustancias, fue reclamada por Carlos, porque su hijastra "necesitaba un lugar donde vivir". Carlos se negó, lo que hizo que Héctor y Stephano "abrieron de una patada la puerta, portando una pistola y un rollo de cinta de carrocero para atarle las manos". "Stephano U. hizo un mataleón a Carlos A. mientras este era apuntado por Héctor M".
"Sentí un calambre en la médula, me caí y no me podía mover. Entonces me apuntó en la cabeza para rematarme, pero no tenía más balas en el arma, y en ese momento huyó", declaró en el juicio Héctor.
Pero Héctor sobrevivió, gracias a usted, querido lector. Porque hasta el lugar se desplazó una ambulancia y un helicóptero que le trasladó al Hospital 12 de octubre de Madrid, ya saben, sus impuestos, van para sanidad, por ejemplo, para la salud de estos amables okupas. Tras cuatro intervenciones y 257 días en el hospital, Héctor se recuperó aunque quedó con una paraplejia.
Carlos se enfrenta a siete años de cárcel por el intento de homicidio y cuatro meses de multa por okupación. Stephano se enfrenta a dos años, por allanamiento y para Héctor la Fiscalía pide tres años y nueve meses por tenencia de armas y allanamiento.