Decíamos ayer mismo en Hispanidad que el Gobierno social-sumarita no se ponía de acuerdo, ni entre ellos, ni con sus socios de la moción de investidura. El motivo son las medidas para ayudar en la guerra de Irán. Los del PSOE querían limitar el paquete de medidas a la energía, pero los socios comunistas pretendían incluir el tope de los precios del alquiler y la moratoria antidesahucios a las personas vulnerables, que como todo sabemos, es lo mismo que decir okupas.
Y es que la okupación es "un bulo" y "no existe", es simplemente "el relato de la ultraderecha", pero, por lo que sea, quieren volver a proteger a los vulnerables, que como todos sabemos son, en esencia, los okupas.
Ante esta situación les mostrábamos un nuevo caso de okupación de unos 'pobres vulnerables', son Antonio y Merce y tienen a toda Moaña (Pontevedra) atemorizada. Son creadores de contenido okupa y en sus redes presumen de ir okupando una casa tras otra. Eso sí, aseguran ser "víctimas del sistema".
Ahora es otra vecina quién se los ha encontrado en su vivienda, como recoge Atlántico. Fina Ríos es la propietaria que vive en casa de su madre dependiente, un vecino le alerta de que igual ha sufrido un robo puesto que ha visto una ventana de su casa rota.
Fina acude a su domicilio y entra en el salón para comprobar qué podrían haber robado, puesto que la tele es el objeto de más valor de la vivienda. No vio nada, pero se dirigió al dormitorio y allí se encontró con Antonio y Merce, en la cama fumando, comiendo y viendo la tele.
Fina denuncia que además de la ventana y la persiana destrozada, la casa la han dejado destrozada y sucia. Denuncia que se comieron su comida y que incluso llevaban "sus batas de casa puestas", pasaron una sola noche en la casa y aún así provocaron daños.
"Encendieron la estufa, en cama fumando y viendo la tele y aunque les dije que se fueran inmediatamente mi marido aseguró que de allí no salían mientras no llegara la Guardia Civil", cuando llegaron los agentes se los llevaron y durmieron en el calabozo.
Pero a medio día estaban libres, después de que los abogados negociaran y acordasen cuatro meses de prisión y la responsabilidad civil por los daños en una ventana, una bañera y la ropa de cama y toallas que utilizaron en la vivienda.
Pero según ha declarado la okupa a El Faro de Vigo, todo fue una trampa: "Nos dijeron que era una casa deshabitada, pero era mentira. Fue una trampa que le tendieron a Antonio y nos apareció uno de los dueños", ¿deshabitada con la nevera llena, las camas hechas y la tele funcionando? Según los okupas sí, ahora duermen en el monte a la espera de que el lunes les den una plaza en un albergue porque ahora tienen miedo de entrar en la cárcel: "Nos dijeron que entraríamos en la cárcel. Yo, por lo menos, cuatro meses, y Antonio, dos años, porque tiene otros antecedentes", señala Mercedes. Eso sí, la reivindicación es clara: "Entendemos que el Estado tiene recursos para poder ayudarnos".