Recientemente, la sede de la Archicofradía de La Pasión de Santander, ubicada en la iglesia de San Miguel y Santa Gema, sufrió un robo. 

La peculiaridad de este robo es que los ladrones aprovecharon el momento en que se estaba celebrando la misa en la iglesia para acceder a las dependencias de la archicofradía y dejar todo destrozado. 

En declaraciones del sacerdote que celebraba la misa al Diario Montañés, "llevarse, no se han llevado tantas cosas: un par de candelabros, algunas coronas y otros objetos que no tienen mucho valor económico, pero que son importantes para nosotros, como rosarios o pulseras», pero lo peor «es la sensación de indefensión que provoca que entren en nuestra propia casa». 

Ante estos hechos, la Fundación Abogados Cristianos ha presentado una denuncia. Su presidenta, Polonia Castellanos, señaló: "No estamos ante un simple robo. Aprovechar la celebración de una misa para asaltar una parroquia demuestra un absoluto desprecio por los lugares de culto y por quienes ejercen libremente su fe".