El pasado martes celebramos la festividad de San Pedro Claver, conocido como "el apóstol de los negros”, el jesuita catalán del siglo XVII que marchó a Cartagena de Indias (Colombia) y dedicó su vida a los esclavos negros traídos de África. 

Un santo muy actual dada la inmigración disparada legal que experimentamos en España y la ilegal que sufrimos. 

Relacionado

Una de las considerables catástrofes de la España del siglo XXI es que los católicos españoles, empezando por la jerarquía y por el clero, han perdido buena parte de su espíritu misionero. Repartir bocatas está muy bien pero no sólo de pan vive el hombre y, para ser sinceros, no percibo en la jerarquía española ni el menor atisbo, la más débil llamada a evangelizar a los emigrantes que vienen. Al parecer, la Iglesia española sólo pretende "legalizar" a los inmigrantes, no evangelizarles. El asunto merece una pensada... o una rezada, pero sobre todo, exige que los obispos dejen de hablar de multiculturalidad y empiecen a hablar de apostolado.