Klevis Disha, un inmigrante ilegal con antecedentes ha logrado frenar su deportación del Reino Unido tras argumentar que su hijo menor sufriría graves consecuencias si tuviera que trasladarse fuera del país, entre ellas dificultades relacionadas con su alimentación.

Disha llegó al Reino Unido siendo menor, utilizando una identidad falsa y solicitando asilo con argumentos que posteriormente fueron rechazados. A pesar de ello, tras años de recursos, consiguió regularizar su situación y formar una familia en el país, donde ha residido desde entonces.

Y, pese a haber sido condenado en 2017 a dos años de prisión tras ser detenido con una importante cantidad de dinero en efectivo cuyo origen no pudo justificar, finalmente ha conseguido que la Justicia le permita permanecer en territorio británico.

Tal como recoge La Gaceta, tras su condena -que superaba el umbral que conlleva la expulsión automática-, las autoridades iniciaron los trámites para retirarle el permiso de residencia y proceder a su deportación. Sin embargo, su defensa recurrió la medida alegando que su expulsión tendría un impacto desproporcionado en su entorno familiar, especialmente en su hijo de 11 años.

Durante las distintas vistas, el abogado de Disha defendió que obligar al menor a mudarse a Albania o a separarse de su padre sería perjudicial. Entre los argumentos expuestos ante los jueces se mencionaron aspectos concretos de la vida del niño, como sus dificultades con determinados alimentos y su dieta restringida, lo que complicaría su adaptación a otro país. ¡Cualquiera se 'desengancha' de los nuggets británicos! 

La decisión final se apoyó en el artículo 8 de la legislación de derechos humanos, que protege la vida familiar, al considerar que la expulsión del padre sería excesivamente perjudicial para el menor.