Espléndida radiografía de la tibieza. La homilía no es muy larga y no tiene desperdicio. 

Va sobre la tibieza. Recuerden, Apocalipsis 3, 15-17: "Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca".

Una advertencia de plena actualidad porque la persecución a los cristianos ya ha comenzado. No sólo en Nigeria, China, India, Paquistán o Nicaragua, también en España, así que más vale que no caigas en esa tibieza que provoque el vómito del Padre Eterno. 

Sólo un detalle que servirá para analizar la radiografá ide tu tibieza: Radiografía de la tibieza: ¿Te da pudor pronunciar la palabra pecado? No lo dudes, figuras entre los aspirantes a regurgitado.

La clase política española es preferentemente tibia con distintos matices... o simplemente cristófoba y cristianófoba, según depende

Y si no crees en el pecado mortal y en infierno o si no te arrepientes de nada, no lo dudes: te has convertido en un cristiano tibio, aspirante a potado por la Divinidad.

Y en cualquier caso, recuerden la otra frase evangélica (Mt 10,33): "A quien me negare delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre, que está en los cielos".

Esta no es una era para tibios. Ninguna lo fue, esta menos que ninguna otra.

En España de hoy tenemos al socialista Pedro Sánchez, un cristófobo profanador y perseguidor (por ahora blanco, no rojo) de la Iglesia. Un Feijóo que es todo un canto a la tibieza propia de la derecha pagana que representa el PP, un tibio en estado prístino. No quema iglesias pero no hará nada por evitarlo. Un Santiago Abascal que debería animarse a leer el catecismo para hacerse una formación, aunque hay que reconocer que Vox es el único partido que defiende principios cristianos, últimamente con sordina. También, una comunista Yolanda Díaz que no sé cómo definirla respecto al templo porque Yoli habita su vanidoso universo de gominola. 

Cuidado con la tibieza.