El encargado de explicar el dislate, si es que es posible que alguien lo entienda, ha sido el rector de la Universidad Autónoma de Barcelona, Javier Lafuente, en un encuentro con periodistas. Atención, porque la UAB se va a colocar a la cabeza en progresismo, innovación y majadería: en este curso 2025-2026, los estudiantes puedan modificar su identidad de género en su ficha de la universidad, sin tener que hacerlo presencialmente y "sin dar explicación", como se hacía hasta ahora.
Así, cada estudiante podrá acceder a su ficha y cambiar su género directamente, ojo, "tantas veces como quiera", y será el profesor el que tenga que ver cómo quiere ese estudiante ser tratado, a riesgo de cometer transfobia. Imagínense que usa el pronombre el y el alumno quiere ser ella, o ese ella es modificado de nuevo por el, en mitad de la clase, sería terrible que el maestro se centre en impartir la materia y no hile fino en la cuestión de género que, como todo el mundo sabe, es a lo que van los alumnos a la universidad.
"El estudiante puede acceder a su ficha y cambiar el género directamente "tantas veces como quiera", y el profesor podrá ver cómo quiere que ese estudiante sea tratado".
— Contra El Borrado de las Mujeres (@ContraBorrado) September 18, 2025
¿Tendrá que mirar el profesorado todos los días las fichas de los/las estudiantes para saber con qué… https://t.co/Xelph5gIGg
"Hasta ahora teníamos unos procedimientos que tenían que hacerse personalmente, tenían que explicarse a otras personas y eso impedía seguramente que algunas personas por A, por B o por C no lo hicieran". ¡Qué horror!
Para este nuevo curso, la UAB quiere reivindicar las diversidades, las formas de ser y de hacer y de apreciar las singularidades y diferencias de cada individuo "como una riqueza", a través del lema 'Unidiversitat'... Insistimos, lo principal, lo esencial, para lo que todo el mundo va a la universidad.