Antes de la muerte de Jesucristo en la Cruz, el paraíso estaba cerrado a cal y canto, así que el primero que entró en el Cielo fue un ladrón. Lo de "descendió a los infiernos, no se refería al infierno de Pepe Botero, sino al inframundo donde esperaban aquellas almas nobles que permanecían bajo el anatema del pecado y que se liberaron cuando un carpintero se dejó clavar en una cruz romana.

Este personaje, que la tradición identifica como Dimas, puede presumir de ser el primer tipo que entró en el Cielo, a pesar de que su currículo dejaba mucho que desear.

Ergo tengan paciencia con 'los malos', no se apresuren a juzgarlos.

Además, todas las tiranías comienzan con una visión pesimista del ser humano: "el hombre es un lobo para el hombre", asegura alguien y, de inmediato, inventan el comunismo para tener bien vigilados a los hombres. 

Dios, por contra, siempre ha sido un optimista paciente y admite un Cielo de chorizos, eso sí, arrepentidos. Si no se arrepienten de nada... entonces el problema se vuelve más difícil.