No es la primera vez que Podemos pretende que la educación sexual se imparta en los centros educativos, desde edades tempranas. En otro intento más de implantar una perversión de la infancia, los morados han presentado una proposición no de ley, que se debatirá en el Congreso, para implantar educación sexual en todas las etapas del sistema educativo, desde los 6 años, hasta Bachillerato y FP, según se desprende del borrador del orden del día.
También propone que la educación sexual sea «obligatoria, transversal y adaptada a cada etapa, con enfoque de género, derechos, diversidad y prevención de las violencias machistas«, en colaboración con expertas en salud sexual, pedagogía feminista y «derechos LGTBIQA+».
No olvidemos que estamos hablando de que a los escolares, como por ejemplo a los de Murcia, se les enseñe cómo se pone un preservativo con la boca o, a masturbarse. Una proposición que, por cierto, aprobó en su día el PP, con PSOE y Podemos.
O, contenidos como los difundidos en talleres de educación sexual con "exploración genital"... a niños de 6 años, en la escuela pública Pins del Vallès, de Sant Cugat.
Así, los de Ione Belarra, apuestan además por dotar al profesorado de formación «específica y permanente» en salud sexual y reproductiva y garantizar que todos los centros educativos cuenten «con profesionales capacitados y recursos adecuados».
De la misma manera, Podemos solicita combatir «el negacionismo, los discursos de odio y la desinformación promovida por sectores reaccionarios que intentan eliminar la educación sexual de las aulas, defendiendo públicamente su valor como política feminista de Estado y como derecho del alumnado».
Finalmente, aboga por desarrollar mecanismos de evaluación y seguimiento que permitan conocer el grado de cumplimiento del derecho a la educación sexual en cada territorio, «identificando desigualdades y corrigiendo incumplimientos«.
Resulta cuando menos curioso que, por un lado, el Gobierno Sánchez pregone su intención de acabar con el consumo de la pornografía en redes sociales y, por otro, quienes fueran sus socios en el Ejecutivo, apuesten por pervertir a los niños con ese tipo de contenidos, desde edades tempranas.
Hay que crujir a impuestos a las redes sociales que extienden el odio, el racismo y el machismo y destinar ese dinero a la educación sexual obligatoria. Prohibir no basta, necesitamos educación, educación y más educación. pic.twitter.com/33yxJdmQpt
— Ione Belarra (@ionebelarra) February 11, 2026
Y, frente a la petición de Ione y los suyos, le responden, vía red social X, los tuiteros: