Aeropuerto de Palma: cerca de las 6 de la madrugada, el personal de la Ryanair niega la entrada al avión a un pasajero por el estado de agresividad y de embriaguez que presentaba. El personal de tierra lo detectó rápidamente y no le dejaron volar por motivos de seguridad.

Al ver que el vuelo no se produciría, el individuo, de 30 años de edad, entró en cólera, se quitó la camiseta y empezó a proferir gritos de manera descontrolada ante la mirada atónita del resto de pasajeros que pasaban por allí.

Casi tres años después de lo sucedido, el caso ha llegado a juicio. La Fiscalía pide para el acusado un total de doce meses de prisión por el presunto autor de delitos de daños, leve de lesiones y amenazas.