El Otro8M, integrado por todo tipo de hombres y mujeres, influencers, creadoras, periodistas y comunicadoras, surgió como respuesta a todo el mensaje de odio y cancelación hacia una parte de la población. "Las mujeres que formamos parte de esto no queremos privilegios, queremos igualdad".

 

 

"Somos mujeres: hijas, madres, abuelas, tías, hermanas. Defendemos la igualdad, la justicia y el respeto entre hombres y mujeres. Por lo tanto, el feminismo no nos representa. Rechazamos los discursos que promueven la confrontación entre sexos, la culpabilización sistemática del hombre y el uso político de una causa que debería unirnos, no dividirnos. Sí, queremos la protección de las mujeres. Pero también queremos y exigimos la protección de los hombres. Porque la igualdad no es parcial ni selectiva: o es para todos, o no es igualdad. No todo vale. No todo es “hermana, yo sí te creo”. No todo es “MeToo”. Reivindicar nuestros derechos no puede significar pisar los de otros. Por eso nace el Otro 8M, el 8 de mayo, como símbolo de una nueva voz: la de quienes creemos en una igualdad real, sin extremos y sin imposiciones ideológicas.