Día tras día publicamos casos de okupación y mostramos la caradura y la impunidad de los 'vulnerables' protegidos por el Gobierno, que carga a los ciudadanos con la responsabilidad de mantener a los que no pueden acceder a una vivienda por su gran Ley de Vivienda. Y como era de esperar, los españoles empiezan a cansarse. Lo vemos con las medidas a la desesperada que están llevando a cabo ciudadanos: desde tapiar puertas, a demoler la vivienda aprovechando una salida del okupa o tomar el Pleno de un Ayuntamiento. Y es que la caradura y la impunidad con la que actúan empiezan a cansar: como los okupas que habían convertido la vivienda en un piso turístico y Hacienda multó al propietario o, los okupas que no se iban porque el banco le iba a quitar la casa al propietario, entonces se quedaban hasta que la vivienda fuera del banco. O el okupa que presume con orgullo de no pagar suministro alguno: "lo paga el ayuntamiento".
Un nuevo caso llega desde Beriáin, lo cuenta el Diario de Navarra: un centenar de vecinos se han concentrado en el Casco Viejo de la localidad, a escasos metros de la casa okupada. La intención era protestar por la okupación de dos viviendas por parte de la misma familia.
Según informa el medio, la situación viene de lejos, desde hace tres años y está generando "tensión" en la zona, ya que "hay vecinos que manifiestan sentirse intimidados por determinados comportamientos" de la familia. "Llevamos tres años que no podemos ni salir a la plaza con los críos".
Uno de los vecinos denuncia que uno de los inmuebles okupados es propiedad del Arzobispado y allí se alojaba el Ropero Solidario de Beriáin, que ha visto "paralizada su actividad como consecuencia directa de la okupación". "Queremos recuperar la convivencia y el respeto, pero sobre todo queremos recuperar el ropero".
Debido a esa situación de tensión que viven, los vecinos han recogido firmas para denunciar el caso ante las instancias implicadas: Caja Rural de Navarra, Ayuntamiento de Beriáin, Servicio Social de Base de Beriáin y Arzobispado de Pamplona. Y es que las dos viviendas están próximas. Hace tres años, una pareja decidió okupar una casa situada en la calle San Marín número 8, propiedad de Caja Rural, vivienda "en condiciones de insalubridad evidentes": "Lejos de actuar para su desalojo, han permitido que estas personas vivan sin las mismas normas que el resto de los vecinos debemos cumplir. Hemos sufrido peleas nocturnas de los habitantes de la casa, utilización de la vía pública como taller, piscina, almacenaje de chatarra, perrera, etc.", denuncia uno de los vecinos.
Al pasar esos tres años, en febrero de 2026, los okupas deciden okupar la casa parroquial, en la misma calle pero en el número 4. Esta vivienda es la que pertenece al Arzobispado, que al día siguiente de la okupación denunció el caso ante la Guardia Civil: "Tras casi dos meses, seguimos igual, sin tener soluciones y con el asombro de que una misma pareja pueda ocupar dos viviendas". Y no se crean, han okupado el número 4 de la calle, pero la vivienda del número 8 la conservan, usándola de perrera.
Los vecinos han actuado, lo que ha causado la indignación de los okupas, que piden respeto y denuncian "racismo": "Llevamos años en una situación vulnerable. No ocupamos casas de particulares, sólo de bancos. Esta vez llevábamos más de 15 días sin luz en la otra casa, con frío y teniendo menores, y llegamos a una situación límite". "Estamos sufriendo acoso". "Me parece injusto y despreciable el trato que se nos está dando. Esto no es una elección, es porque no nos queda otra".