Días atrás leía en El Mundo un dominical titulado con la siguiente cita: "Cada vez hay más gente que sólo ve a los niños como una molestia". Una profesor de la universidad de Navarra ha publicado un sosegado artículo sobre la "niñofobia" reinante mientras Ser Padres recuerda "cuando la infancia molesta en un mundo de adultos”. 

Curiosamente los perros nunca molestan. Y ya se sabe que los menores protestan poco. Y eso que los pequeños son lo único serio que aún queda en el mundo

Me he quedado 'cabizbundo y meditabajo’, porque no tengo mucho que añadir y casi nada que responder. Lo cierto es que los tres dicen verdad y tienen razón... y en eso consiste la tragedia. Hay dos cosas que molestan en este espantoso siglo XXI que hemos forjado: la inocencia y la debilidad, los niños y los ancianos y enfermos. Para los primeros hemos inventado el aborto, para los segundos, la eutanasia.

Por eso tenemos más perros que niños. Los perros no molestan, los niños sí, los débiles también. Son un peñazo.