En Nigeria, según el último informe sobre libertad religiosa 2025 de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), “la libertad religiosa se encuentra gravemente amenazada, principalmente debido a las medidas legales que apoyan la discriminación contra los cristianos en los estados del norte, así como a las atrocidades cometidas en todo el país. Por todo ello, las perspectivas para la libertad religiosa en la nación más poblada de África siguen siendo extremadamente sombrías”.
Como hemos explicado en otras ocasiones, en ese país operan las milicias islamistas de los pastores musulmanes Fulani o grupos terroristas yihadistas como Boko Haram o la facción del Estado Islámico en la Provincia de África Occidental (ISWAP), que se dedican a atacar a los cristianos que, en algunas zonas del país, son "víctimas de asesinatos, violencia sexual y secuestros", sobre todo por parte de los pastores musulmanes fulani que "han robado y destruido las tierras ancestrales de los cristianos, lo que ha dejado a millones de personas sin hogar, sin trabajo y viviendo en campamentos de desplazados internos sin acceso a la sanidad ni a la educación. El número y la ferocidad de los ataques contra las aldeas cristianas han llevado a algunos expertos a concluir que estas incursiones constituyen una apropiación deliberada de tierras con el objetivo de expulsar a los cristianos e islamizar la región”, prosigue ACN.
En ese contexto, el pasado domingo 1 de febrero, bandas armadas ejecutaron “ataques coordinados” en varios pueblos de la región de Agwara, en el estado de Níger, en el centro-norte del país, informa Fides.
En esos ataques, los asaltantes quemaron la iglesia UMCA (United Missionary Church of Africa) de Agwara: «A causa de los ataques, varios residentes han huido de sus hogares y han buscado refugio en la selva y en zonas cercanas por temor a nuevas violencias», explica en un comunicado la diócesis de Kontagora.
«De igual modo -continúa el comunicado-, la que en otro tiempo era una comunidad pacífica en Tugan Gero, en el área de gobierno local de Mashegu, se ha transformado en un escenario de terror hacia las dos de la madrugada del mismo día, cuando criminales armados lanzaron un ataque coordinado, teniendo como principal objetivo el convento anexo a la clínica de Tugan Gero, ambos pertenecientes a la diócesis de Kontagora», el cual dañaron gravemente. Afortunadamente, las religiosas pudieron huir.
Los bandidos también atacaron la iglesia UMCA de Tugan Gero, en la que capturaron a cristianos: «Testigos presenciales han señalado que los bandidos han actuado libremente durante varias horas antes de retirarse, dejando entre los habitantes miedo, destrucción y profundo dolor». «Estos ataques han suscitado nuevas preocupaciones sobre la seguridad de las comunidades religiosas, de las estructuras sanitarias y de los asentamientos rurales», explica el comunicado.
Por otra parte, miembros del grupo islamista Boko Haram -según el diario nigeriano ‘The Premium Times’- atacaron la localidad de Kaiama, en el este del país, recoge La Gaceta.
Como consecuencia de ese ataque -en el que incendiaron casas-, más de cien personas murieron, recoge el mismo medio.
El secretario de Naciones Unidas, António Guterres, ha señalado, por medio de su portavoz, Stéphane Dujarric: «La solidaridad de Naciones Unidas con el Gobierno y el pueblo de Nigeria en sus esfuerzos por combatir el terrorismo y el extremismo y destaca la importancia de llevar a los autores ante la justicia».