Hispanidad lleva tiempo denunciando el genocidio contra los cristianos en Nigeria, ante el silencio de Occidente, excepto de EEUU, que ha llegado a atacar a los yihadistas responsables de ello.
En Nigeria, según el último informe sobre libertad religiosa 2025 de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), “la libertad religiosa se encuentra gravemente amenazada, principalmente debido a las medidas legales que apoyan la discriminación contra los cristianos en los estados del norte, así como a las atrocidades cometidas en todo el país. Por todo ello, las perspectivas para la libertad religiosa en la nación más poblada de África siguen siendo extremadamente sombrías”.
Como hemos explicado en otras ocasiones, en ese país operan las milicias islamistas de los pastores musulmanes fulani o grupos terroristas yihadistas como Boko Haram o la facción del Estado Islámico en la Provincia de África Occidental (ISWAP), que se dedican a atacar a los cristianos que, en algunas zonas del país, son "víctimas de asesinatos, violencia sexual y secuestros", sobre todo por parte de los pastores musulmanes fulani que "han robado y destruido las tierras ancestrales de los cristianos, lo que ha dejado a millones de personas sin hogar, sin trabajo y viviendo en campamentos de desplazados internos sin acceso a la sanidad ni a la educación. El número y la ferocidad de los ataques contra las aldeas cristianas han llevado a algunos expertos a concluir que estas incursiones constituyen una apropiación deliberada de tierras con el objetivo de expulsar a los cristianos e islamizar la región”, prosigue ACN.
En ese contexto, un total de 30 cristianos -nueve eran hombres, diez eran mujeres y once niños de hasta 15 años- fueron asesinados en un ataque contra la aldea de Naridon, en el estado de Kaduna, informa Puertas Abiertas. Esta ONG evangélica no específica a los autores de la matanza, pero en el contexto narrado anteriormente, todo apunta a musulmanes yihadistas.
Amnistía Internacional Nigeria lo recogió así: “Imágenes extremadamente violentas obtenidas por Amnistía Internacional muestran a familias enteras atrapadas y asesinadas dentro de sus habitaciones. Niños fueron asesinados con graves heridas en el cuello y la cabeza. Había sangre sobre camas, en las cocinas y a lo largo de los caminos recorridos por personas heridas mientras intentaban escapar”.
Mientras que un portavoz de Puertas Abiertas en África Subsahariana señalaba: “Las personas están siendo asesinadas en sus propios hogares, lugares donde deberían sentirse seguras, sin ninguna posibilidad de defenderse. Además, negocios y tierras agrícolas de las que dependen para sostener a sus familias son destruidos una y otra vez".