En Nigeria siguen los ataques a los cristianos pese al reciente bombardeo ordenado por el presidente de EEUU Donald Trump contra bases de los yihadistas de Estado Islámico en ese país, a finales del pasado mes de diciembre. 

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Tampoco parece que el Gobierno nigeriano esté haciendo mucho por proteger a los cristianos de esos ataques. 

Según el último informe sobre libertad religiosa 2025 de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), en Nigeria, “la libertad religiosa se encuentra gravemente amenazada, principalmente debido a las medidas legales que apoyan la discriminación contra los cristianos en los estados del norte, así como a las atrocidades cometidas en todo el país. Por todo ello, las perspectivas para la libertad religiosa en la nación más poblada de África siguen siendo extremadamente sombrías”.

Como hemos explicado en otras ocasiones, en ese país operan las milicias islamistas de los pastores musulmanes Fulani o grupos terroristas yihadistas como Boko Haram o la facción del Estado Islámico en la Provincia de África Occidental (ISWAP), que se dedican a atacar a los cristianos que, en algunas zonas del país, son "víctimas de asesinatos, violencia sexual y secuestros", sobre todo por parte de los pastores musulmanes fulani que "han robado y destruido las tierras ancestrales de los cristianos, lo que ha dejado a millones de personas sin hogar, sin trabajo y viviendo en campamentos de desplazados internos sin acceso a la sanidad ni a la educación. El número y la ferocidad de los ataques contra las aldeas cristianas han llevado a algunos expertos a concluir que estas incursiones constituyen una apropiación deliberada de tierras con el objetivo de expulsar a los cristianos e islamizar la región”, prosigue ACN.

En este contexto, 172 fieles cristianos fueron secuestrados cuando participaban en un oficio religioso en en una localidad próxima a Kajuru, en el estado de Kaduna, situado en el norte del país, ha denunciado la Asociación Cristiana de Nigeria (CAN).  

De esas 172 personas secuestradas, nueve consiguieron huir, según ha explicado el presidente de CAN, el sacerdote Joseph John Hayab, al diario digital nigeriano Daily Trust: "No me gusta hablar de cifras, pero lo que sé de la zona es que se dice que 172 personas fueron secuestradas y nueve lograron escapar, mientras que las 163 personas restantes siguen con los secuestradores".

Hayab añadió que es un hecho "muy duro y triste" y alabó los "esfuerzos" de las fuerzas de seguridad, tras conocerlo.

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