La Comisión Permanente ha celebrado su 273º reunión los días 22 y 23 de junio en la sede de la Conferencia Episcopal Española (CEE), en Madrid. El secretario general, Mons. Francisco César García Magán, informa en rueda de prensa sobre el desarrollo de los trabajos durante estos días.
🟢Sigue la #RuedaDePrensa final de la #ComisiónPermanente de @Confepiscopal con @MonsGarciaMagan https://t.co/gTNNyAEQaG
— Of. Información CEE (@prensaCEE) June 24, 2026
La Comisión ha estado marcada por "la visita del Papa", aclara Magán. Una visita sobre la que los obispos de la Permanente han tenido la posibilidad de dialogar en común. Fruto de esta reflexión es el Mensaje que se ha hecho público al pueblo de Dios con motivo de esta visita y la Carta al Santo Padre de agradecimiento por su visita. Hasta aquí todo bien.
Pero el Obispo secretario de la CEE procede a informar: la Oficina de recepción de denuncias de delitos de odio y ofensas por motivos religiosos ha presentado su primer informe, tras su creación en la Permanente de junio de 2025. Informe que no se va a hacer público hasta que se apruebe en la Plenaria. Pero se pone en bandeja la pregunta, ¿qué le parece a los Obispos el intento de Sánchez, con Sumar, de legalizar la blasfemia?
Respuesta: "Llama la atención que no se incluya el enaltecimiento al terrorismo. Entonces, bueno, resulta un poco raro, que en un país se permita o se quite protección jurídica a lo que son las Altas Instituciones del Estado, como es la Jefatura del Estado o algo que es tan importante y que está en el núcleo de los derechos fundamentales de la persona como es su libertad religiosa y sus creencias, y que por otra parte haya otras cuestiones que se permitan. Entonces, en una sana democracia y en una democracia madura pues es llamativo que se produzcan esos cambios".
“Sí me siento ofendido sobre estos actos, a título personal”, comentó sobre las parodias que se hacen en televisión y medios de comunicación. “Una cosa es el humor y otra es la ofensa”, añadió y abogó por “una sana convivencia en una sociedad plural y democrática, donde todas las posiciones religiosas y políticas tienen que estar protegidas”. “Que el respeto que se mantiene para otros monoteísmos, se tenga hacia la religión católica”, dejó caer.
¿Ya está? ¿La Conferencia Episcopal Española sólo va a decir que es "un poco raro" y que hay que tener una sana convivenvia en la legalización de la blasfemia?