Yo no me perdería ni una línea. De esa joya llamada Religión en Libertad, que lidera Alex Rosal, por supuesto. Y no se dejen ninguno de los enlaces. Una información de ayer que explica muchas cosas de hoy. 

Y tampoco se pierdan, también en Religión en Libertad, la última intervención del obispo José Ignacio Munilla sobre la incompatibilidad radical entre cristianismo y masonería.

Por cierto, la masonería del siglo XXI se llama Nuevo Orden Mundial (NOM). Lo de las tenidas de las logias sigue molando, el compás y triángulo también, pero abusar de esas imágenes podría resultar grotesco a ojos de la estética contemporánea. Y los Hijos de la Viuda cuidan mucho su imagen.

¿La masonería es de ayer? Y de hoy, y de siempre. 

Pero no me lean a mí, lean Religión en Libertad, sobre todo a Pablo Ginés