Herbert von Karajan es a la Filarmónica de Berlín lo que supuestamente David Sánchez al Centro de Estudios Escénicos en Badajoz, el nuevo hotspot (punto caliente) extremeño de la música europea. A von Karajan le pesó su afiliación al partido nazi en los años 30, al hermanísimo David -del que no sabemos si es militante del PSOE al corriente de pago- todos los enchufes del partido y del BOE controlado por su “puto amo” (P.S.)
Ambos sin embargo comparten pocas similitudes pero una asombrosa capacidad para sobrevivir en la tormenta. Von Karajan a la postguerra y a su pasado para hacer carrera en la Alemania desnazificada tras la II Guerra Mundial, mientras que David pretende sobrevivir a su investigación judicial por varios delitos (de la fachosfera) en plena democracia decadente haciéndose pasar por un sujeto incomprendido, cándido, lleno de honor y exento de toda mano sospechosa del enchufismo sanchista.
Si Karajan buscaba la excelencia de la perfección sonora habiendo sido un referente forzoso en el mundo musical, también de David, éste parece haber buscado la perfección burocrática pero para beneficiarse de los privilegios como estamos constatando. Su llegada a la Diputación de Badajoz no se produjo por una audición estelar en Salzburgo o San Petersburgo, sino por un concurso amañado donde, curiosamente los requisitos parecían hechos a medida para ganar la plaza.
David pretende sobrevivir a su investigación judicial por varios delitos (de la fachosfera) en plena democracia decadente haciéndose pasar por un sujeto incomprendido, cándido, lleno de honor y exento de toda mano sospechosa del enchufismo sanchista
Von Karajan era estricto, un obseso de la sublimidad e intransigente con sus obligaciones tanto profesionales como tributarias, mientras que David se escaqueaba de las laborales y de las fiscales fijando su residencia ficticia en Portugal para eludir de pagar impuestos en España cobrando casi en negro. La mejor carta de presentación por ser hermano del presidente gubernamental. Su virtuosidad ética debió perderla de camino a Badajoz o lo que es peor, no haberla mamado en el seno familiar.
Mientras von Karajan era un éxito de ventas mundial para la discográfica Deutsche Grammophon y consagró el mito de dirigir conciertos sin una nota en el atril, el compositor de la “Danza de las Chirimoyas” no alcanza ni para ambientar una soirée privada en la sauna con piscina de Moncloa. Hay quienes afirman que La Danza fue compuesta por un “negro musical” (siguiendo la fiel tradición de plagio en la familia). Vamos que ni una nota es suya, lo que ni el mismísimo Mr. Bean habría podido igualar.
"El arte de dirigir consiste en saber cuándo dejar la batuta para no molestar a la orquesta", decía von Karajan. David parece haber interpretado esta cita al pie de la letra. Ha dejado tantas veces la batuta en casa sin renunciar a cobrar mostrando así una actitud ejemplar a músicos y funcionarios de cómo se las gasta por ser quién es. Como decía su abogado defensor: “No ir al trabajo no es delito”. Pero ¿cobrar del erario sin trabajar tampoco? ¿Y eludir al fisco?. A lo mejor no acudir al trabajo se ha convertido en otra escenificación del mundo artístico progresista.
Pese a todo, nos vendieron que la candidatura del hermanísimo David Sánchez publicada en Google era la de una eminencia con curriculum casi a la altura cuando menos del ex Kaiser intendente austriaco afincado en Alemania. "Uno de los mejores músicos de España y Europa", en palabras de su mecenas, también imputado y ahora expresidente de la Dipu de Badajoz, Miguel Angel Gallardo, el mismo que hundió por mentiroso al PSOE en Extremadura.
Como decía su abogado defensor: “No ir al trabajo no es delito”. Pero ¿cobrar del erario sin trabajar tampoco? ¿Y eludir al fisco? A lo mejor no acudir al trabajo se ha convertido en otra escenificación del mundo artístico progresista
Tantos elogios al ingenioso de las chirimoyas que como lleguen a oídos de Anne-Sophie Mutter, la solista violinista preferida de von Karajan en sus actuaciones y grabaciones, es capaz de negarse a poner un pie en España en su gira internacional mientras dure Pedro Sánchez.
Von Karajan entiende de sobra solfeo siendo capaz de memorizar toda una ópera de Wagner sin las notas musicales, mientras que nuestra estrella de dicción y formulación musical anda escaso de español, de memoria y de ingenio tal vez por falta de argumentarios camuflados de partituras en ruso.
Como no podía ser de otra forma en España, cualquier mindundi con ínfulas y afín al partido, lleva escolta y chófer, como es el caso que nos ocupa de un presunto vanidoso don nadie. Von Karajan era más de pilotar los últimos modelos de Porsche en persona o su propio Falcon hasta lograr el éxtasis tántrico disfrutando de la tecnología más vanguardista del momento made-in-Germany. Solía decir que “la técnica humana y la mística musical estaban conectadas por el mismo principio de precisión”.
Claro que para deleite musical, uno fue capaz de provocar fuertes emociones espirituales y hondas pasiones por las actuaciones del maestro en trance (con los ojos cerrados). El otro los tiene abiertos hasta cuando duerme por ver cómo sale de la justicia o si chupa condena en una celda con rusos para ensayar la batuta en “La danza de las rejas”.
En algo se dan la mano los dos personajes, al menos en lo que se refiere al gusto de ambos por el lujo y del poder institucional. Para limpiar la mente el Kaiser de la Filarmónica de Berlín solía practicar yoga y zen; David el judo habiendo ganando algún subcampeonato en España de cadete. Las malas lenguas de la fachosfera dicen que el equilibrio que exige el tatami le servirá para capear los temporales políticos y los interrogatorios.
Nunca antes España estuvo en una posición de debilidad geopolítica como ahora (en vista a los enemigos adquiridos y conflictos diplomáticos) que ni los mejores deportistas y no digamos músicos de pana internacional pueden sacarnos del ostracismo reputacional
Un dato hay que reconocerle a la “estrella” española: de ser un actor de las finanzas procedente de una familia acomodada con estudios en una universidad elitista de ICADE ha pasado a prestar devoción por la interpretación musical tras su condición de trotamundos políglota (con estancias en Rusia, Japón, Europa, etc), contrastando que finalmente decidiera aterrizar con su batuta en la Oficina de Artes Escénicas de la dehesa extremeña. Algún secreto de proyección musical de Badajoz en el mundo a cargo de los fondos europeos nos hemos perdido que no nos han contado.
En otro contexto, ambas figuras incomparables pese a quien les pese, coinciden en la actualidad por unos gobiernos en sus horas más bajas.
La Alemania actual del canciller Merz por atascarse con todas las reformas prometidas hace más de un año en el seno de la gran coalición (por las reticencias de sus socios socialdemócratas) y los varapalos últimos en política exterior: el rechazo en la ONU a un puesto en el consejo de seguridad, y la negativa de Europa a que Ucrania obtuviera la condición de país observador en la UE sin derecho a voto como propuso Berlín. Por no hablar de la decadencia de la RFA como primer socio del continente.
En otro extremo está el desprestigio internacional de Sánchez por quedarse solo en la OTAN/UE -pero rodeando y blindado en el Primavera Sound- y aliarse con lo mejorcito del derecho internacional que tanto le gusta reivindicar para sí. Nunca antes España estuvo en una posición de debilidad geopolítica como ahora (en vista a los enemigos adquiridos y conflictos diplomáticos) que ni los mejores deportistas y no digamos músicos de pana internacional pueden sacarnos del ostracismo reputacional. A los innumerables escándalos internos y hasta los embargos de activos de España en el exterior por los impagos a las renovables, hay que añadir la fuga en Portugal y el adagio en la dehesa con un extraño caso del director que no necesitaba orquesta (ni filarmónica ni de cámara) por ser hermano.
Alemania tendrá muchos defectos, pero ante un atisbo mínimo de conducta antiética y no digamos de sospecha política, arrojan la toalla. En la España musical de P.S. no hay límite a ningún escándalo que pase factura. La degradación democrática es tal que no se cura ni con el mejor concierto benéfico retransmitido por Eurovisión.
Como dijo von Karajan y así quedó grabado para la posterioridad en marzo de 1946 ante la comisión de desnazificación aliada en Viena:
"Entweder man macht Musik oder Politik." (O se hace música, o se hace política).