Como recogió Hispanidad, el Gobierno sanchista -por medio de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática- ordenó el derribo de la Cruz de la Plaza de América (conocida también como Cruz de los Caídos) de Cáceres, tras incluirla en el Catálogo de símbolos contrarios a la memoria democrática en cumplimiento de la Ley de Memoria Democrática (2022). En definitiva, porque la considera un símbolo franquista.
La noticia ahora es que la Junta de Extremadura -gobernada por una coalición entre PP y Vox- ha dado unido al trámite para declarar a esa cruz Bien de Interés Cultural (BIC), en la categoría de Monumento.
La resolución, fechada el 12 de agosto y publicada este martes en el Diario Oficial de Extremadura (DOE), fija ahora un plazo de un mes para presentar alegaciones.
La declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) supone una protección patrimonial y dificulta enormemente que pueda ser simplemente demolida o retirada.
Esto de declarar Bien de Interés Cultural (BIC) no es lo que hizo la presidenta de Madrid Isabel Díaz Ayuso con el Valle de los Caídos, al declararse incompetente para ello.