En Italia, un individuo de origen marroquí, llegado al país por reagrupamiento familiar, apuñaló a su compañero de instituto, Abanoub Youssef, un cristiano copto con ciudadanía italiana, informa La Gaceta.
El agresor se llama Zouhair Atif, de 18 años, y con anterioridad habría manifestado que quería «saber qué se siente al matar a alguien».
Y el colmo es que ya hay quien ha recurrido al argumento de la «falta de educación emocional» y del supuesto «lenguaje de odio», que habrían actuado como detonantes de este suceso. Qué curioso que siempre se den cuando la víctima es cristiana.