Rubén Pulido sigue al pie del cañón, alertando sobre los peligros de la inmigración ilegal masiva. Esta vez, lo acompaña con el caso de un inmigrante ilegal marroquí que entra en España -a pesar de tenerlo prohibido-, comete un homicidio doloso... y el Gobierno Sánchez, en lugar de expulsarlo, le concede el derecho a tramitar protección internacional