En su día, escribimos en Hispanidad sobre la estafa de los menas y de cómo padres magrebíes visitan a sus hijos en un centro de menores de Canarias... y se vuelven a su país dejándoles bajo la tutela del Estado.
Ahora, llega una nueva variante: el caso del 'mena-Erasmus'. Un ejemplo, lo cuenta La Gaceta: el de un político argelino, detenido por la Policía Nacional, en Alicante, cuando intentaba dejar a su hijo menor en España para que accediera al sistema de protección y a las ayudas reservadas a menores extranjeros no acompañados.
El arrestado, según el diario Abc, era el jefe de Protocolo del Ayuntamiento de Orán, una de las principales ciudades portuarias del país norteafricano. Los agentes lo interceptaron cuando pretendía abandonar en dependencias oficiales a su hijo de 17 años y regresar después a Argelia, con la intención de que el joven figurara como menor desamparado y pudiera beneficiarse de recursos públicos.
Los investigadores relatan que el político se mostró desconcertado por la intervención policial y aseguró desconocer que aquel comportamiento constituyera un delito. Sin embargo, los agentes llevaban tiempo alertas ante perfiles que no encajaban con el de los menores que suelen llegar a España tras trayectos precarios y clandestinos: jóvenes con teléfonos de última generación, aspecto cuidado y signos evidentes de proceder de familias acomodadas.
Según La Gaceta, a partir de esas primeras sospechas, la Ucrif (Unidad Central de Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales) ha logrado esclarecer más de un centenar de casos similares. En muchos expedientes aparecen familias con alto nivel económico de Argelia y Marruecos, e incluso se han abierto líneas de investigación que rozan a funcionarios del ámbito forense de esos países. El término «menas-Erasmus» surgió en escritos de la Fiscalía para describir este patrón.