Una semana más, Hispanidad realiza una crónica recogiendo las últimas informaciones sobre la persecución -incluso genocidio- contra los cristianos, una realidad silenciada en muchos medios y en muchos gobiernos occidentales.

Esta semana empezamos en la India donde, según el último informe sobre libertad religiosa 2025 de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), “es profundamente preocupante el creciente nivel de restricciones que está imponiendo a los cristianos y otras minorías religiosas no hindúes. Además, se está verificando un aumento significativo de violencia por motivos religiosos, impunidad, intimidación y limitación a la libertad de las personas para que puedan practicar la religión de su elección. La India es un ejemplo de «persecución híbrida», en la que se utilizan tanto medidas pseudojurídicas como ataques sangrientos contra quienes profesan la religión «equivocada». Existen importantes diferencias regionales, y estados como Uttar Pradesh, Chhattisgarh y Maharashtra, en el norte, y Karnataka, en el sur, son los que presentan mayores restricciones sociales y violencia no estatal. A pesar de que el partido del primer ministro, Narendra Modi, obtuvo una mayoría reducida en las recientes elecciones generales, existen problemas graves como las restricciones gubernamentales, entre ellas las nuevas leyes, más estrictas, contra la conversión y el continuo uso indebido de la Ley de Regulación de las Contribuciones Extranjeras para limitar el funcionamiento de las ONG religiosas. Por todo ello, las perspectivas para la libertad religiosa en la India siguen siendo negativas”. 

Como hemos explicado en otras ocasiones, en la India, gobierna el partido ultranacionalista hindú Bharatiya Janata Party (BJP), de carácter nacionalista-panteísta, el del actual primer ministro, Narendra Modi, y un partido que o bien se dedica a perseguir a los cristianos, o bien lo fomenta o bien hace la vista gorda cuando ello sucede. 

En ese contexto, tres pastores cristianos bautistas fueron brutalmente asesinados, en una emboscada, en el estado indio de Manipur, el pasado 13 de mayo, informa Fides

En ese estado de la India se vive un conflicto civil entre las comunidades étnicas Kuki y Meitei (los primeros mayoritariamente cristianos, los segundos de religión hindú), y un tercer grupo étnico, el pueblo Naga.

Y este último grupo étnico habría sido el responsable de la emboscada, en la carretera entre Kangpokpi y Lamka, cuando cristianos Kuki volvían de un encuentro religioso. 

Los asesinados fueron los pastores Vumthang Sitlhou, V. Kaigoulun y el reverendo Paogou. Aunque también hubo heridos graves como el reverendo S.M. Haopu, el reverendo Hekai Simte, el reverendo Paothang, además de dos conductores.

El United Christian Forum of North East India (UCFNEI) ha emitido un comunicado en el que señala que “el asesinato de pastores bautistas de la comunidad kuki no es solo un ataque a individuos o a una tribu, sino un ataque a la fe cristiana, a la sacralidad de la vida y al tejido mismo de la fraternidad en el noreste de la India. Ninguna reivindicación política o étnica puede justificar el asesinato de pastores y trabajadores eclesiales desarmados que viajaban por una carretera pública”. “Que esta tragedia no nos divida aún más, sino que refuerce nuestra determinación de oponernos a la violencia en el nombre de Cristo, que dijo: ‘La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy como la da el mundo. No se turbe vuestro corazón ni tenga miedo’ (Jn 14,27)”.

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Nuestro siguiente destino es Turkmenistán país que, según el último informe sobre libertad religiosa 2025 de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), "está gobernado por uno de los regímenes más totalitarios del mundo, cuyo escrutinio afecta a casi todos los aspectos de la vida cotidiana. A pesar de algunas garantías constitucionales y legales, en la práctica estas disposiciones se utilizan para consolidar la autoridad del Estado en lugar de para proteger la libertad religiosa. El marco jurídico que sustenta esta represión es amplio y aumenta continuamente. El régimen aplica una política sistemática de control social total, prohibiendo cualquier ejercicio colectivo de la libertad de religión o de creencias sin la aprobación del Estado. Todos los grupos religiosos y de fe están sujetos a un registro obligatorio y se enfrentan a estrictas limitaciones sobre sus actividades". "Las autoridades, a la vez que siguen reprimiendo cualquier expresión de religiosidad islámica que consideran excesiva, permitiéndola solo dentro de los límites que pueden controlar, también instrumentalizan el islam para reforzar el dominio del Estado y atacar a las minorías religiosas, en particular a los musulmanes conversos. Esta intensificación de la represión indica que no es probable que se produzcan cambios significativos en un futuro próximo".

En ese contexto, durante las celebraciones de la última Pascua cristiana, unos cincuenta creyentes en Jesús fueron detenidos por agentes del Ministerio de Seguridad Nacional (MNS) y de la policía local, informa Puertas Abiertas

Los hechos se produjeron en la ciudad de Balkanabat, al oeste del país, donde hay una única iglesia cristiana ortodoxa. Los agentes tenían información sobre los cristianos a los que detuvieron, muchos de ellos ciudadanos turcomanos que se convirtieron del islam al cristianismo.

Los creyentes fueron interrogados por los agentes, que les conminaron a abandonar su fe cristiana y regresar al islam. 

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Nos vamos a Pakistán donde, según el último informe sobre libertad religiosa 2025 de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), "la discriminación estructural persistente y la cultura de impunidad siguen socavando la libertad religiosa, lo que a menudo equivale a persecución. Es especialmente preocupante el aumento de las acusaciones de blasfemia, muchas de ellas aparentemente falsas y cada vez más vinculadas a las redes sociales, junto con los frecuentes actos de violencia colectiva que siguen a tales acusaciones. También es preocupante la ampliación de la legislación sobre blasfemia a través del proyecto de ley de modificación del Código Penal, que amplió el artículo 298.A del Código Penal de Pakistán, reforzando un marco jurídico propenso al abuso". "En consecuencia, las perspectivas para la libertad religiosa en Pakistán siguen siendo negativas, tanto para las comunidades minoritarias como para los miembros de la mayoría musulmana, que también se ven afectados por esta dinámica". 

En ese contexto, trabajadores cristianos están sufriendo discriminación al ser utilizados para trabajos peligrosos y sin las debidas protecciones, informa Aciprensa

Entre esos trabajos figura la limpieza de los alcantarillados. En las últimas semanas, al menos seis trabajadores cristianos han fallecido al inhalar gases tóxicos por no disponer de la protección adecuada. 

“Proteger los derechos y la seguridad de los trabajadores sanitarios cristianos no es solo un tema laboral; es una cuestión de dignidad humana, igualdad y justicia”, afirmó Aftab Alexander Mughal, director de la organización Minority Concern.

Por su parte, Shafiq Masih, trabajador sanitario católico de 49 años, denunció la falta de equipamiento adecuado para este trabajo: “Cada oficina de campo de la Autoridad de Agua y Saneamiento encargada del mantenimiento de alcantarillas tendría solo un traje de protección personal, que se muestra únicamente a funcionarios visitantes o a los medios de comunicación”. “Incluso ese traje importado de Japón no es adecuado para las condiciones locales: es pesado e impráctico. El número de muertos es mayor al reportado”.

En diciembre de 2025, el Tribunal Superior de Islamabad prohibió el uso de la frase ‘solo cristianos’ en los anuncios para trabajos de saneamiento de alcantarillados y pidió reformas urgentes de seguridad para reducir las muertes de estos operarios.