Se acerca el orgullo e Ikea, que ahora se ve que es progre, ha comenzado su campaña: "Lanzar el primer manual de instrucciones de un peluche es nadar a contracorriente. Por suerte, BLÅHAJ se mueve como pez en el agua. BLÅHAJ protagoniza nuestro Manual de empatía, creado junto a la @felgtbi y con el sello Yes We Trans para ayudar a desmontar prejuicios y acompañar al colectivo. ¡Feliz Orgullo!".

Once páginas que comienzan así: "Un peluche que, además de achuchable, es sinónimo de lucha, compañía y resistencia del colectivo". Se trata de un tiburón, y la marca de muebles suecos aclara que en este manual "descubrirás pequeñas claves para desmontar prejuicios, haciendo que todo encaje con más facilidad para que las personas puedan sentirse reconocidas, respetadas y bienvenidas. Porque la empatía no debería necesitar un manual, pero a veces, ayuda tener uno".

El folleto empieza con Manual de Empatía, donde se aclaran cosas tan fundamentales como que "cuando tenemos dudas sobre el género de otra persona, no podemos asumirlo por el nombre de su DNI, su tono de voz o apariencia. ¿Cuál es la forma segura de acertar? Dejando que cada persona se presente y decida cómo quiere ser tratada".

Además, "cuando alguien se presenta con un nombre, ese es su nombre. No lo ponemos en duda ni preguntamos por su “nombre real”. Si necesitamos confirmar información, lo hacemos con sensibilidad y enfocándonos en los datos necesarios". Además de otras grandes perlas que pueden consultar aquí, donde les dejamos disponible el manual. 

 

La guía también adoctrina sobre qué hacer en estas circunstancias: 

  • ¿Somos testigos de un comentario LGTBIfóbico? Atendemos primero a la persona afectada, preguntándole qué necesita y sin restar importancia a lo ocurrido.
  • ¿Identificamos a quien lo ha dicho? Hablamos con esa persona en privado, evitando el tono acusatorio, explicando por qué está mal y el impacto que ha tenido. Siempre sin la presencia de la persona afectada.
  • ¿Se trata de una agresión o amenaza? Contactamos con las autoridades y recogemos toda la información posible. En caso de tratarse de un entorno laboral, lo comunicamos a RRHH o usamos los canales diseñados para denunciar estas situaciones.

Y decimos adoctrinar porque si usted quiere comprar el peluche tiene que buscarlo en la sección de bebés, niños y niñas. Y otra cosa curiosa, lo que ha cambiado Ikea, teniendo en cuenta el pasado nazi de su fundador Ingvar Kamprad, pasado por el que se vio obigado a pedir perdón.