Lo cuenta muy bien la agencia Zenit: el prior general de la orden camaldulense, Matteo Ferrari, ha enviado una carta a sus monjes -benedictinos- para decirles que el móvil y las redes sociales no son buenos compañeros.
Esto recuerda aquel cartel que aún cuelga en algunas iglesias: "Para hablar con Dios no te hace falta el móvil".
Lo cual es muy cierto. Ahora bien, la fe cristiana no es enemiga de las nuevas tecnologías; la evangelización, tampoco, es más, hay profetas -sí, hoy también hay profetas aunque no lo son todos los que se califican como tales- que aconsejan a los pastores el uso de las redes sociales.
La relación con las personas es fundamento esencial de la evangelización. Ahora bien, las redes sociales son en un 90% ruido y en un 10% comunicación y un hombre de Dios, aún menos si es sacerdote, no puede perder el 90% de su tiempo con banalidades. De hecho, si de algo huyen la oración y el apostolado es de la banalidad y las redes constituyen la imagen misma de la frivolidad.