Si tienen veinte minutos que perder contemplen el Evento Miyake, de Magic Sauce, obra de Jesús Díaz, a quien no tengo el gusto de conocer. Bueno, sí, conozco a mi compañero Jesús Cipriano Díaz Hernández, compañeros de estudios en la Universidad de Navarra, pero seguro que no es él.
El Evento Miyake viene como de molde tras la emisión, por parte de la oficina gubernamental estadounidense, Administración Nacional Oceánica y atmosférica (NOAA), de la información sobre un estallido que ha provocado en nuestra estrella una tormenta solar, con el correspondiente lanzamiento de plasma solar en dirección a nuestro planeta. La noticia de esa tormenta solar que ha provocado la alerta de la Administración Trump la recoge la agencia EFE.
El peligro presuntamente próximo de un gran apagón global demuestra que la electricidad, nuestra salvación, resulta extraordinariamente frágil. El carbón y el petróleo son mucho más fuertes
No es el asteroide que acabó con los dinosaurios y al que parece aludir Conchita, una de las cuatro niñas que vivieron las apariciones de la Virgen María en Garabandal, entre 1961 y 1965. Se trata de una tormenta solar, lo cual es muy útil, porque al revés de los que ocurre hasta ahora (Acuerdo de París y compañía) resulta que el culpable no es el ser humano, irresponsable carbonizador, sino el sol y, por el momento, ni tan siquiera el tirano chino Xi Jinping, el hombre más poderoso del mundo, es capaz de dictarle órdenes al sol.
No, ahora el problema es, precisamente, lo que hasta ahora, era la solución: la electrificación de la sociedad, porque resulta que el sistema eléctrico es mucho más vulnerable y frágil que el carbóny el petróleo, esas dos maravillas que han hecho progresar a la humanidad
Digo que si quieren perder veinte minutos, contemplen un reportaje tan brillante como falso. El Evento Miyake describe un apocalipsis, pero, eso sí, con 'evidencias científicas'. El apocalipsis estelar, apagón mundial y caos social, con evidencias científicas incluidas aunque cambiantes cada seis meses, no es una mala forma de comenzar 2026.
El Evento Miyake nos habla de un gran apagón global que terminará con la civilización actual... salvo que hagamos caso al Pentágono y reformemos toda nuestra infraestructura eléctrica. Insisto: confíen en Cristo, es mucho más seguro
Un consejo: cuando razone con magnitudes tan enormes que no puede concebir ni imaginar, hágame un favor: mejor siga confiando en la Providencia. Sí, en Cristo.
Porque el Evento Miyake nos habla de un gran apagón global que terminará con la civilización actual... salvo que hagamos caso al Pentágono y reformemos toda nuestra infraestructura eléctrica. Insisto: confíen en Cristo, es mucho más seguro. La ciencia no es ninguna tontería, pero el hombre se comporta con la arrogancia de quien pretende controlar la naturaleza... y la naturaleza posee unas magnitudes que le superan, de principio a fin.