El de la estafa de los menas es un tema que hemos tratado en más de una ocasión en Hispanidad. 

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Ahora, el modus operandi de esta práctica, cada vez más frecuente, por la que los padres dejan a sus hijos en España, a cargo del Gobierno Sánchez, se ha perfeccionado. Según el testimonio de los propios menores a ABC, algo que confirman también fuentes policiales, cuando los agentes tratan de localizar a los padres en nuestro país para detenerles estos ya no están en España. Uno de los menores con los que ha hablado este periódico, tutelado ahora por los servicios sociales de la Región de Murcia, explicaba la orden que tenía: «No ir a comisaría hasta que no os avisemos de que ya estamos en casa».

Explica el mismo diario que al principio de este fenómeno,los progenitores esperaban en la ciudad en la que habían abandonado a sus hijos para asegurarse de que eran atendidos y no se quedaban a la intemperie.

Según el relato policial, una vez filiados esos niños en comisaría y tras comprobar los registros de entrada a España, los padres eran detenidos en el mismo aeropuerto cuando intentaban abandonar el territorio nacional. 

Precisamente para evitar esa detención, los progenitores, que viajan mayoritariamente en avión a España, como si vinieran de vacaciones, dejan a sus hijos en el hotel en el que se estaban alojando, sin tan siquiera avisar en recepción de que se quedaban solos, y les indican que vayan a comisaría cuando ellos les avisen de que ya han aterrizado en sus países, principalmente Marruecos y Argelia. Les dejan con algo de dinero, para que puedan comer durante esas horas de desatención, y con el teléfono móvil -normalmente de última generación, destaca ABC- completamente operativo para estar conectados en todo momento por si ocurre algún contratiempo. Además, siempre tratan de que algún conocido local esté pendiente de ellos.

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En Hispanidad concluimos con una idea que mantenemos desde el principio: los hijos deben estar con sus padres, en España, en Marruecos o en Senegal.