La estafa de los menas se repite con casos como este. Una vez más, el tuitero @CanarioToday aporta los datos: un informe elaborado por una organización dedicada a la protección de la infancia en el que se analiza la situación de uno de estos menores, señala que el joven mantiene comunicación habitual con su familia de origen en Senegal y que tanto sus padres como su domicilio están perfectamente identificados.
MENAs que reciben la visita de sus padres y se vuelven a sus países sin ellos.
— Canario Today (@CanarioToday) March 15, 2026
MENAs con padres totalmente localizados (incluso la dirección en la que viven).
Así funciona la "guardería africana de España", con un coste público de miles de millones de euros... pic.twitter.com/bVoqAiplRW
Según el informe, el menor conserva contacto frecuente con su entorno familiar a través de su teléfono móvil personal. La comunicación se describe como constante y autónoma, lo que, de acuerdo con el equipo educativo que realiza el seguimiento, permite mantener los vínculos afectivos con su familia y su entorno de origen en el país africano.
En el mismo documento se afirma que este objetivo -preservar la continuidad comunicativa con su familia- se considera cumplido. Los responsables del seguimiento destacan además que el joven comparte información con los educadores sobre sus interacciones familiares y muestra un nivel adecuado de confianza y madurez emocional.
A pesar de que la familia del menor está localizada y existe relación directa con ella, el joven permanece bajo tutela pública en España. Este tipo de atención institucional, destaca La Gaceta, implica alojamiento, asistencia educativa, cobertura sanitaria y acompañamiento social, un sistema cuyo coste estimado ronda los 34.000 euros anuales por cada menor, según diversas estimaciones.
Es decir, que en este caso concreto, no hablamos de un menor no acompañado, sino de un menor cuyos padres lo dejan tutelado en España para que sea el Estado, en este caso el Gobierno Sánchez, el que, con el dinero de todos los españoles, lo mantenga.
En Canarias, donde la presión migratoria ha aumentado con fuerza en los últimos años, el sistema de acogida de menores se encuentra especialmente tensionado. Las administraciones públicas han advertido en repetidas ocasiones de la saturación de los centros y de la necesidad de mayor coordinación entre comunidades autónomas para repartir la atención a estos jóvenes.